Una educación transformadora
Cuáles son las bases históricas del Día del Estudiante en Panamá. Si bien es cierto, muchos fueron los estudiantes que contribuyeron como verdaderos profesionales durante la década más importante de nuestra vida republicana. Panamá siendo una nación pequeña y bañada por dos grandes océanos, logró enaltecer su verdadera cronología histórica cuando se lograba la aprobación de un verdadero esquema educativo, frente a las pretensiones tanto colombianas como después de la firma del Convenio ístmico de 1903, en el que se decía que para ser un buen estudiante debería salir del país. Esta notación fue transformada en 1907 y 1911, al momento de crearse el Instituto Nacional de Panamá y, posteriormente, cuando se creaba la Universidad Nacional en los predios del Instituto Nacional.
El Día del Estudiante no se conmemoraba como en la actualidad. Esto motivó a que el presidente Domingo Díaz Arosemena aprobara la Ley N.°1 del 22 de octubre de 1948, dando por cumplimiento la celebración del Día del Estudiante en Panamá.
Nuestra nación tiene un potencial estudiantil que ha demostrado no solo competitividad académica, sino también a nivel deportivo y profesional, en la celebración de eventos como la Semana de la Ciencia, las competencias deportivas vinculadas a las Olimpiadas de Matemáticas, Física y Química, los certámenes de oratoria, la Semana del Libro y otras actividades que hacen del estudiante panameño una semilla que podría cambiar el destino de la nación, sin embargo, muchos son los que han perdido ese carácter humano y de patriotismo. Esta decadencia educativa no solo involucra al padre, sino también al educador y a las entidades encargadas del sistema. Cómo podemos celebrar un Día del Estudiante cuando la decencia se ha perdido. Ojalá hubiese una verdadera transformación con mejores oportunidades para los estudiantes. Valoren el 27 de octubre como un gran legado a todos los jóvenes nivel nacional.
Comunicador social