Una junta inusual
Estaría de más recalcar que los gobiernos entrantes, después de unas elecciones, deberían tener diseñado el programa a largo, mediano y corto plazo de lo que será su gestión, de manera que el ciudadano lo verifique y/o lo comparta. Cuando aparece un gobierno deficiente, la ciudadanía lo detecta y no lo puede asimilar porque no está beneficiando al país. El malestar y las protestas son loables en cuanto a que los gobernantes deben obligatoriamente responder no solo por la conducción adecuada de los programas estándares que mantienen la productividad del país, sino por los nuevos compromisos que deben ser realizados motivo de sus candidaturas. De esta forma se puede ir agregando progreso cuando adicionas nuevos logros.
El problema fundamental del descontento en contra de este gobierno es que no hubo un diseño de gerencia estructurado seriamente, porque no se imaginó que ganarían las elecciones. Lo que sucedió es harina de otro costal (que se siga investigando), pero lo que se quiere aquí demostrar es que el Partido Panameñista al no tener recursos humanos disponibles, tuvo que alinearse al PRD para poder gobernar. Lo que no previó al hacer tan humillante movida fue darle cabida a su adversario de toda la vida, quien apoyó a los militares en 1968 para dar un golpe de Estado en contra de la Constitución.
Hoy mandan sin haber ganado las elecciones, inmersos en un gobierno varelista, y este lejos de estar muy distante de los idearios que sostenían y defendían los arnulfistas se encuentra en un atolladero propiciado por aquellos, los perredistas que fueron, reitero, sus adversarios, y también los enemigos del pueblo civilista en la pequeña guerra civil de 1987.
Hoy no manda el Partido Panameñista. Los que decretan son los mayores "donantes" de dinero de su campaña política, quienes a su vez, no lejos de ser más PRD que otra cosa, están propiciando el descalabro de los varelistas y la persecución de los CD para seguir gobernando y ganando licitaciones en el 2019.
Ya es difícil que los varelistas cumplan con las promesas de gobierno, porque se inicia la lucha por el poder del 2019, y los perredistas, aunque haciendo la pantomima de estar en oposición, también le hicieron creer a los diputados panameñistas, inexpertos en estrategia política (maquiavélica), que la mejor forma de ganar puntos para el 2019 y de disminuir el avance que se perfilaba en el partido Cambio Democrático era persiguiendo a su gente injustamente, haciendo una alianza y ocupando puestos e instituciones de gobierno /ejemplo, véase Tocumen y otros...).
La vida es así. Ya lo pagarán, tanto los varelista como los perredistas, porque el pueblo ya está sentado listo para la carrera, calzándose las zapatillas...
Colaborador