Una nota oportuna
Cuando la democracia panameña renovaba votos, a principios de los años noventa, las desavenencias entre los panameñistas y los democratacristianos demostraron que un gobierno desgarrado por dentro difícilmente puede gobernar. Se sabe como terminó aquello. Por las razones que sean: divergencias entre ministros, celos entre partidos de la alianza, intereses de grupos económicos, cualquiera sean los motivos, la nota que hizo circular el presidente Ricardo Martinelli entre sus ministros parece hacer un alto en la dinámica oficial para poner las cosas en orden, subrayar donde está el mando y dejar en claro cuál es el rumbo que debe seguir la nave del Estado, máxime cuando a año y medio de gobierno están por comenzar a materializarse muchos de los proyectos con que se comprometió el gobierno durante la campaña que lo catapultó hasta el Palacio de la Garzas. El jefe de palacio parece estar consciente de que nada justificará, a la hora de rendir cuentas, un incumplimiento de esos compromisos. Hasta ahora, salvo el cambio dado en el MIDA, Martinelli ha dado muestras de flexibilidad para con sus ministros y directores de entidades autónomas, y un interés marcado por llevarlos como equipo por el mayor tiempo posible. La nota circulada en el gabinete podría interpretarse como una advertencia para quienes han confundido la confianza del mandatario con una patente de corso para hacer y deshacer. Los últimos meses siempre se ha oído hablar de cambios de gabinete, es posible que de ahora en adelante deje de ser un rumor.
