Una revolución en la educación pública
Quizás no lo hemos exigido como sociedad, pero para el futuro, ningún candidato presidencial deberá tener opción si no presenta programas enfocados en mejorar de forma continua el sistema educativo panameño.
El esfuerzo de la actual ministra de Educación, centrado en la actualización de la educación secundaria, el aumento de la cantidad de días de clases y otros, son esfuerzos que hay que valorar y respaldar pero creo que a largo plazo no resultarán en soluciones contundentes.
Más que días de clases, nuestro sistema educativo público tanto de primaria como de secundaria necesita más horas de clases por día, o sea, que la cantidad de tiempo que recibe clases un estudiante de escuela pública sea igual al de la escuela privada. Para esto irremediablemente hay que realizar un costoso pero necesario programa de ampliación de aulas de la mayoría de los colegios actuales o la construcción de nuevos, tal como lo propone la actual ministra, con una infraestructura de primer mundo, con laboratorios de física, química, matemática, informática, lenguas, etc. Y eliminar el turno vespertino de nuestros colegios públicos.
¿De dónde saldría el dinero para esto? Del mismo lugar de donde encontraron para construir un aeropuerto en Colón que no se necesita, un edificio financiero que no es prioritario o una ciudad gubernamental necesaria pero que perfectamente puede esperar. ¿Qué hacer con los profesores del turno vespertino? Pues, justo aquí es donde se cumpliría la mejora de la calidad en la educación: en vez que un profesor atienda a 45 estudiantes en 5 salones, en adelante que atienda a 30 en 2 o 3 aulas, lo cual garantizará una enseñanza de calidad al poder brindar el seguimiento debido.
De igual forma, sería óptimo iniciar una restauración total de la infraestructura deportiva existente en nuestros colegios públicos: Gimnasios, pistas, etc. ¿Cómo comenzar? Con la participación de SENACYT, MEDUCA puede realizar una convocatoria para que profesores extranjeros actualicen a los locales mientras se adecuan los planes nuevos de secundaria y primaria para que al siguiente año se pueda hacer un piloto.
Sugiero tomar de piloto el Instituto Nacional, aumentar sus horas de clases e implementar un programa de educación realmente moderno y ver los resultados. Mientras tanto se deberá estar construyendo la infraestructura necesaria para que en los próximos 10 años todos los colegios de nuestro país le puedan garantizar a cada panameño una educación de primera, que le permita a los estudiantes de secundaria que lo necesiten poder ingresar al mercado laboral con las herramientas que hoy se necesitan, con un verdadero cambio de una educación mediocre que fomenta la memoria y la repetición de hechos por la investigación, innovación y la motivación real de un espíritu emprendedor en nuestros jóvenes.
*Director Ejecutivo de Fundación Instituto Panameño de Estudios Cívicos.
