Una terrible pregunta
La prestigiosa cadena de televisión estadounidense CNN en español dedicó ayer cerca de media hora de su segmento económico mañanero a analizar el sostenido crecimiento económico de Panamá durante los últimos años.
Se desbordó en halagos hacia la política económica panameña, en una programación que es vista por millones de personas alrededor del mundo que, de pronto, se preguntarán cuál es la magia que tiene este pequeño país centroamericano.
La forma responsable como se ha manejado el déficit fiscal y la deuda externa, su política de globalización, las cuantiosas inversiones públicas y privadas, la estabilidad política y la seguridad jurídica conformaron el menú de puntos destacados por CNN.
Y en todo esto tiene razón, los panameños como sociedad, a través de los años, hemos hecho un esfuerzo responsable, con sacrificio y estoicismo social, para poner en orden nuestras finanzas como país.
No ha sido fácil el camino, ni tampoco es un logro que puede atribuirse a una sola administración presidencial.
El Grado de Inversión que ha logrado Panamá de rigurosos organismos evaluadores internacionales y la estabilidad y prosperidad económica se vienen moldeando desde los tiempos de Guillermo Endara y “Billy” Ford.
Todos hemos puesto nuestro grano de arena. Las cosas han salido bien, pese a los constantes desatinos de la clase política panameña que se ha alternado en el poder. Y es que lo que hacemos con las manos, a veces lo destruimos con los pies.
Casi de forma simultánea al programa de CNN, otras cadenas internacionales informaban al mundo del bochornoso espectáculo público que protagonizaban en la Asamblea Nacional nuestros políticos en disputa de la jugosa Presidencia de ese Órgano del Estado.
Seguramente algún extranjero que pudo ver ambas noticias sobre Panamá se preguntó, ¿cómo un país puede crecer de forma tan sostenida teniendo políticos como esos? Y no se equivoca, a veces nosotros mismos nos hacemos esa terrible pregunta.
