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Una triste Navidad en EE.UU.


Melitza E. Solano C. (melitza.solano@epasa.com) / PANAMA AMERICA

En más de 20 hogares en Estados Unidos, no se escuchará la sonrisa de un niño o niña de seis o siete años abriendo sus presentes de Navidad; porque un joven de 20 años decidió quitarles le vida sin una razón aparente.

La muerte de estos pequeños será un recuerdo muy difícil de borrar y será un dolor permanente en el corazón de sus padres y amigos.

Probablemente, la matanza en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, será la más recordada debido a que la mayoría de sus víctimas eran niños y esas cosas calan hondo en el corazón y en la mente.

Pero hay una realidad, este tipo de incidentes donde más de 10 personas pierden la vida por el desequilibrio de alguna persona o porque le fascinan las armas, o porque simplemente esa mañana una persona se levantó y dijo “hoy quiero morir, pero no me quiero ir solo”, debe ponérsele un alto o tratar de hacer cambios en las leyes de armas.

Si bien es cierto, en Estados Unidos, se ha tratado de poner orden en el tema de posesión de armas, pero los esfuerzos han sido insuficientes, pues no se puede pasar por encima de la Segunda Enmienda de la Constitución, que en su texto señala que “dado que una milicia bien preparada es necesaria para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a tener y portar armas no será vulnerado”.

Si bien es cierto, lo allí planteado es sagrado, hay que tomar en cuenta que cuando se adoptó en 1791, no existían las armas de asalto ni los centros educativos eran blanco de asesinos.

Por ello, hay que sentarse y mirar detenidamente las cosas, la generación del futuro hoy en día es vulnerable, y quién defiende su derecho a la vida y de vivir en lugar seguro sin sobresaltos.

Los políticos estadounidenses deben ver el tema de la regulación, venta, posesión y transporte de armas, con un mejor criterio, porque las matanzas son cada día más frecuentes y muy pocas veces se le hace justicia a los afectados.

El mejor regalo para quienes han perdido a un ser querido a manos de la violencia es una mejor ley de armas.

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Viernes 14 de agosto de 2026