UNASUR, necesidad, acción y superación
En artículos anteriores he venido refiriéndome a la necesidad, hoy urgente, de la integración indo americana como bloque defensor y propulsor del intercambio comercial internacional, discriminador y desleal, existente. Igualmente, es palpable la necesidad de que nuestros países tengan un organismo independiente del poder hegemónico, comercial y político, que tienen, y ejercen, los países desarrollados.
Está demostrado que el Tercer Mundo viene cargando sobre las espaldas y vidas de sus pueblos, a los países potencias. Muestras de mis afirmaciones son el estado cada vez más deplorable de las grandes mayorías en los pueblos africanos, indo-americanos y asiáticos. Se agravan las desigualdades y la injusticia social, mientras se hace demagogia con slogans y obras, mostrando crecimiento económico, solo para grupos pequeños, los cuales se agrandan con una plus valía ruin por trabajos pésimamente remunerados. Esta infamia viene repitiéndose y aumentando a pesar de la ONU y la OEA, organismos castrados y sometidos al poder de sus miembros más poderosos. Reto a un debate público a quienes sostengan lo contrario.
Por todo esto, y mucho más, he venido sosteniendo que, para equilibrar, un poco, las fuerzas y evitar en algo que continúen los abusos, los saqueos, la explotación y la desestabilización de las democracias emergentes y sus pueblos, es imperativamente necesario nuevos organismos de integración y defensa, sin la presencia en estos, de las grandes potencias.
UNASUR tiene las características (lo está demostrando) para convertirse en este necesario organismo. Sabemos que, como tal, será petardeado y deberá soportar aberraciones. Para lograr real democracia en indo América este es un factor principal. Seleccionar bien al sucesor de Kirchner es vital, sobre todo por los grandes retos como son la explotación de recursos naturales, seguridad alimentaría, cambio climático, paz y defensa regional (TIAR viciado); políticas financieras y monetarias y desigualdad socio económica. Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador marcan pautas progresistas y Venezuela (según la ONU) muestra elevados indicadores en superación de la pobreza, desnutrición, educación e igualdad de género así como en tasas de empleo. Si, Santos continúa enderezando el rumbo de Colombia, internamente y con Sur América; en Perú se diera un nuevo gobierno nacionalista, libre de resabios; Piñera gobernara para el pueblo y, al fin, se integrara Chile regionalmente, UNASUR significará la redención humanitaria tan luchada. Hay que cuidar este organismo, inclusive de traiciones.
