Universidad de Panamá: avances y transformaciones
La educación superior es un tema muy importante y de constante movimiento en la vida de una nación y no lo es menos para Panamá, pero al exponer este tema es prioritario mencionar a la casa de estudios de Octavio Méndez Pereira, la Universidad de Panamá (UP), la cual surge en el ámbito nacional en un momento en el que el desarrollo del país hacía evidente la prioridad de contar con un estamento de estudios superiores calificado y permanente, que formara a los profesionales e intelectuales necesarios.
A nivel histórico, la UP representa el escenario de encuentros de ideas diversas, el bastión de luchas por la reivindicación de la soberanía y dignidad patria, a la vez de custodiar el saber de las distintas áreas del conocimiento y desarrollo tecnológico. A lo largo de la historia patria, la Universidad se ha caracterizado por tener una función vital en la formación del recurso humano, diseñando estrategias que hagan posible el amplio acceso de la educación superior a los niveles de los estratos sociales que hasta ese momento se veían privados de tal beneficio.
En sus principales objetivos, quienes administran la casa de Méndez Pereira no solo buscan tener presencia física en los distintos puntos de la República con la creación de los centros regionales, extensiones universitarias y programas anexos, sino, además, divulgar el quehacer académico plasmando lo más importante: la formación de profesionales competitivos acordes con las exigencias del nuevo mundo globalizado e informatizado, permitiendo una de las más vitales funciones de la educación superior como lo es la extensión científica y cultural por medio de la elaboración de proyectos, programas, acciones de colaboración y asistencias interinstitucionales con los sectores de progreso del país.
Actualmente la UP, en un proceso de innovación, está implementando nuevos enfoques de evaluación y transformación curricular, presentación de propuestas, proyectos, realización de foros, conferencias y demás, con el objetivo de lograr un nivel superior entre las universidades y a la vez renovarse académicamente y como institución administrativa.
Esto hace que el escenario de la educación superior se oriente en buscar la calidad del aprendizaje para satisfacer las necesidades de la comunidad universitaria.
En sus más de 70 años de vida, la casa de Méndez Pereira enfatiza su labor de extensión encaminada a la investigación con la finalidad de generar conocimiento que contribuya a elevar la calidad de vida de cada uno de nosotros como panameños y panameñas. De esta forma se busca cumplir con uno de los postulados que es la base de su génesis: ofrecer respuestas a las transformaciones que han redefinido sus nuevos roles en el ámbito político y social.
En este contexto, la administración de la Universidad de Panamá declara que todos somos conscientes de que en la hora actual asistimos a un vertiginoso proceso que transforma nuestras vidas. No obstante, este proceso obliga a este centro de estudios superiores y sus miembros a una flexibilización institucional, de tal manera que la prioridad y los énfasis se fijen en los cambios y en los intereses de la entidad más que en asuntos de derechos individuales.
Esto hace que la UP lleve adelante la implementación de estrategias que tienen como objetivo el logro de los más altos estándares de eficiencia y eficacia. En ese sentido, sus administradores, confiando en el potencial humano de los nuevos estudiantes, han pensado y logrado que, de acuerdo a su postulado de hacer llegar la educación superior a sectores en donde era privativa, se implantase hace poco la primera extensión universitaria en un área rural con todas las facilidades y equipos e infraestructuras. Se trata de la comunidad montañosa de San Miguel Centro (Chiguirí Arriba), norte de Penonomé (utilizando las edificaciones del colegio Candelario Ovalle).
Gracias a la visión de docentes comprometidos con la educación como el profesor Andrés Pacheco y con la colaboración del Ministerio de Educación, del Centro Regional de Coclé dirigido por el doctor Fulgencio Álvarez y del rector magnífico Gustavo García de Paredes, quien cree en el proyecto de que la Universidad llegue más cerca quienes tengan el potencial académico y ser los defensores del desarrollo y progreso de la patria futura.
Para todos aquellos que aún no han comprendido o reconocido la justa dimensión de cómo la Universidad ha tocado y cambiado sus vidas, solo tienen que observar nuestro entorno y reflexionar sobre la gran labor positiva que constantemente hacen los egresados de esta, nuestra Universidad de Panamá.