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Urge la protección auditiva


La industria y la construcción aparecen como sectores de alto riesgo auditivo. También en la agricultura, transporte y comunicaciones pueden encontrarse niveles elevados.

Últimamente se está tomando conciencia del problema en otros ámbitos como call centers, escuelas y actividades de ocio, olvidados hasta el momento y cuyos trabajadores también están expuestos a sufrir los efectos de niveles nocivos de ruido.

El sonido se define como la sensación auditiva producida por una vibración de carácter mecánico. La región audible de los seres humanos se encuentra entre los 20 y 20,000 hercios, las frecuencias por debajo de 20 hercios se ubican en la región infrasónica. Las ondas en esta región no pueden ser percibidas por el ser humano y se encuentran en la naturaleza.

Si bien el mundo moderno y desarrollado en el que vivimos nos hace a todos víctimas del ruido, existen sectores en los que su propia naturaleza los hace contener niveles de ruido nocivos y por encima de los niveles marcados por la legislación panameña.

La pérdida de audición es un problema que aparece de forma progresiva a lo largo de los años.

Se comienza notando una ligera dificultad para escuchar ciertos sonidos y al final se pierden incluso las conversaciones en el entorno más cercano. Las hipoacusias o bajas de audición tienen otros efectos que van más allá del hecho de no poder detectar sonidos.

Una persona que pierde capacidad auditiva se vuelve irritable y nerviosa. Se han detectado casos de problemas digestivos y cardiovasculares como consecuencia de pérdidas de audición.

Todos los trabajadores que se encuentren expuestos a niveles de ruido superior a los 85 decibeles deben ser sometidos a un programa de conservación auditiva. Los trabajadores que se encuentren dentro del programa de prevención de pérdidas auditivas deben ser evaluados anualmente.

Estas pruebas audiométricas deben ser realizados al final o durante la jornada normal de trabajo y reconocerse como audiogramas de monitoreo a través de los cuales se debe establecer si existen cambios en los umbrales auditivos con respecto a la audiometría de base.

El empleador deberá tomar las normas correctivas que incluyan la protección de riesgo, el mapa de ruido para identificar las áreas propensas a desarrollar bajas de audición y a dotar la protección auditiva.

Tradicionalmente, se han atribuido los problemas referentes al ruido a las industrias, donde evidentemente los trabajadores están expuestos a un elevado ruido en sus lugares de trabajo como, por ejemplo, en salas de compresores.

No obstante, es importante señalar que este problema no está presente solo en la industria, ya que este tipo de problemas pueden existir en otros entornos de trabajo, tales como bares, restaurantes y centralitas teléfonicas.