Uribe, el Estadista
Acaban de concluir ocho años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, un periodo durante el cual Colombia registró logros apreciables, desde una expansión territorial de su autoridad, hasta los golpes más contundentes a las guerrilleras FARC. Cuando este mandatario asumió el poder había regiones colombianas a las que nunca había llegado un policía. Su desamparo las hacía presa de la guerrilla. Uribe Vélez consolidó una estrategia de lo que llamó seguridad democrática, con la que al final de su periodo le devolvió a su país la posibilidad de transitar, invertir y hacer actividades que en otros momentos no eran posibles. Uribe Vélez puso en jaque a la guerrilla y al narcotráfico, desmovilizó al paramilitarismo e impuso un estilo de gobierno que acercó el Estado a la población. Aun cuando puede haber diferencias de estilo y de concepto, el nuevo presidente Juan Manuel Santos tiene ante sí el reto de hacer nuevos aportes a la estabilidad y el desarrollo colombiano, sin retroceder en aquellos renglones en que Uribe Vélez logró éxitos significativos. Álvaro Uribe demostró que era posible frenar a los enemigos del Estado, por lo que resultan ciertos sus reclamos a aquellos que desde el poder no encararon como debían los macro retos de la sociedad colombiana. No será equivocado pensar que la salida de Uribe Vélez del Palacio de Nariño, abrirá para los colombianos una serie de interrogantes que Santos deberá responder rápidamente, porque con Uribe Vélez surgió un inevitable y tal vez muy alto punto de referencia.
