Use positivamente sus pensamientos (II)
Le aconsejo que cada vez que venga un pensamiento negativo, pesimista, fatalista, deliberadamente cámbielo por uno positivo. No ponga en su mente más obstáculos que los que hay. Más bien minimice el problema sin perder una visión realística del mismo. Si usted elabora en su imaginación fantasmas mentales y cree en ellos, vendrá el miedo, que es un gran paralizante y como sus emociones no distinguen lo que es real y lo imaginario, tendrá un comportamiento de huida o escape o el contrario, de agresividad provocado por sus “nervios”. Recuerde poner todo lo que pueda para resolver la situación y luego trascender todo lo que le ocurre y ponerse en contacto con Dios quien nunca le fallará. Mire qué bueno es repetir frases positivas durante el día y la noche y qué mejor que pensamientos bíblicos, que despiertan su fe y lo animan. En Filipenses 4, 13 está esta hermosa frase: “Todo lo puedo en Cristo Jesús quien me fortalece”. Es una gran verdad, ya que Dios tiene todo el poder. Si estamos en el camino del bien y estamos convencidos de que “Dios está con nosotros, quien contra nosotros”, como dice Romanos 8, 31, entonces repita esta frase durante el día y experimente en su alma una gran calma y por lo tanto mucho bien. En el versículo 28 está esta otra frase tan maravillosa: “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que le aman, de los llamados según su designio”. Siéntase llamado por Dios, elegido por Él, protegido por el Señor. El nunca le fallará. Repítase que “ yo estoy en las manos de Dios” y crea firmemente en eso. Tenga una fe grande en Dios y crea en usted, confíe en usted mismo. Tenga cuidado con tener una imagen negativa de usted, con vivir acomplejado, con estar repitiendo que “no puedo, no puedo”, y por lo tanto comportarse como una persona insegura, de muy baja autoestima. Eso no lo quiere Dios. Tiene que sentirse seguro de sí mismo, irradiando una imagen de paz interior, de fortaleza y de dominio de su propio ser, aunque tenga muchos problemas. Ninguno de esos problemas le podrá arrancar su serenidad y valentía si confía en Dios, porque Él es más grande que cualquier problema y porque con Él usted es invencible.
