¿Vale la pena efectuar la Cumbre de las Américas?
Se preguntan algunos del porqué de tantas reuniones internacionales con la presencia de los mandatarios del continente. Dicen que en lugar de viajar tanto, los presidentes deben dedicarse a trabajar en sus países. Que cada vez que un país suscribe un convenio internacional, cede parte de su soberanía.
Pero no cabe duda de que en un mundo cada vez más globalizado se requiere cada vez más interrelación. Cuando los presidentes y primeros ministros de nuestro continente se reúnen cara a cara para discutir, debatir y tomar acciones concertadas -como lo harán el próximo 14 y 15 de abril en la VI Cumbre de las Américas, en Cartagena de Indias, Colombia- refuerzan los lazos que nos unen, en beneficio de los ciudadanos y ciudadanas del hemisferio.
La Cumbre de las Américas es el único espacio de encuentro de los jefes de Estado y de gobierno de los países de la Organización de los Estados Americanos. En ese sentido, tal como el Canal de Panamá, representa una interconexión hemisférica vital y estratégica.
Cuando se reúnen en Cartagena, nuestros líderes estarán siguiendo las estelas de un proceso que comenzó en 1994. La I Cumbre de las Américas, que tuvo lugar en Miami, Florida, inició una nueva etapa en el continente americano estableciendo un pacto para el desarrollo y la prosperidad, asentado en la democracia. A través de este foro, los países han discutido y debatido sobre diferentes temas políticos y desafíos comunes, siempre con el fin de conservar y fortalecer la comunidad de las democracias de la región.
A pesar de todas las actuales diferencias políticas entre los países de la OEA, se ha mantenido ese propósito central, el de profundizar la democracia. Más allá de los temas específicos que se tratarán en Cartagena -bajo el lema "Conectando las Américas: Socios para la Prosperidad"-, la VI Cumbre reafirmará ese compromiso original.
Desde la I Cumbre, este proceso se ha desarrollado a lo largo del hemisferio. La Cumbre sobre Desarrollo Sostenible fue en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1996; luego vino la II Cumbre de las Américas en 1998 en Santiago de Chile; la III en Quebec, Canadá, en 2001; una Cumbre Extraordinaria en Monterrey, México, en 2004; la IV Cumbre en Mar del Plata, Argentina, en 2005 y la V en Puerto España, Trinidad y Tobago, en 2009.
Además de fortalecer las relaciones internacionales, estos encuentros han producido resultados reales y permanentes, desde la adopción de la Carta Democrática Interamericana hasta la formación de la Red Interamericana de Protección Social. A través de las Cumbres, los países de la región han fortalecido su cooperación en la lucha contra el terrorismo, las drogas y la corrupción. Si bien no se hizo realidad uno de los objetivos originales, el Área de Libre Comercio de las Américas, el proceso de Cumbres intensificó el diálogo regional sobre comercio, lo cual dio lugar a tratados de libre comercio como el TLC entre los Estados Unidos y Panamá.
Las Cumbres de las Américas han contribuido a orientar las acciones de la OEA y de otros organismos multilaterales de la región, los cuales se comprometen con la implementación de los mecanismos y las iniciativas viables y concretas acordados por los Estados, siendo su primer objetivo el fortalecimiento de la democracia en el continente. La OEA, a través de su Secretaría de Cumbres, supervisa la gestión de estos mandatos y promueve el seguimiento de los compromisos asumidos en las Cumbres de las Américas.
La preparación de la agenda de la VI Cumbre ha sido extensa. En un encuentro fundamentado en la conexión y la prosperidad, es oportuno aludir al Canal de Panamá, que hace realidad estos conceptos. El 13 de marzo, aportaremos un grano de arena a los preparativos para la Cumbre con la presentación, en la OEA, del Administrador del Canal de Panamá, ingeniero Alberto Alemán Zubieta, quien disertará sobre los efectos de la ampliación de la vía interoceánica. En el mismo foro comentarán el embajador de Chile, el principal usuario suramericano del Canal, así como el administrador del Virginia Port Authority, uno de los puertos norteamericanos a remodelarse con motivo de dicha ampliación.
La VII Cumbre de las Américas bien podría realizarse en la capital panameña; este mes, nuestro gobierno entregó a la OEA una oferta formal para ser sede del evento. Sería apropiado que Panamá reciba a los mandatarios en 2015, para que en ese lugar de históricas y crecientes conexiones, se refuercen los lazos de unidad y hermandad entre nuestros pueblos, mediante este proceso que verdaderamente vale la pena -sobre todo, reiterando el compromiso democrático de sus asistentes.
Embajador de Panamá ante la OEA.
