Vamos a reflexionar en serio y sin miedo
Los panameños experimentamos una etapa de crecimiento importante con un escenario positivo, donde se proyectan millonarias inversiones como la ampliación del Canal de Panamá y la construcción del metro, además de otras obras.
En la reflexión debemos incluir temas sensibles como el aumento de combustible, la canasta básica y los problemas en el transporte público.
Vivir en Panamá es un privilegio; sin embargo, el costo de la vida es uno de los más altos de la región.
Estos días de meditación sirven para pensar en cómo mantener una hipoteca con altos intereses, pagar la mensualidad de la luz, del agua y del teléfono.
Además, hay que incluir en ese presupuesto la letra del carro y la televisión por cable, y la mensualidad de la escuela de los muchachos.
Después de sumar y restar, es importante destinar una buena parte de la quincena al combustible del carro. Un galón de gasolina costará más de 4.50 dólares y eso es un golpe al bolsillo en tiempos de austeridad.
El rosario de gastos puede seguir, pero también hay que reflexionar sobre la democracia y últimos escándalos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Panamá es un paraíso donde pasa de todo, y en cualquier momento, donde estos días sirven para reflexionar o para decepcionarnos.
La realidad siempre pone contra la pared a los asalariados.
Salarios debilitados por los descuentos del Impuesto Sobre la Renta y las cuotas de la Caja del Seguro Social, sin considerar otros egresos que merman la liquidez de la economía familiar.
Al final de la historia solo nos queda seguir trabajando para asumir las deudas y disfrutar hasta donde el bolsillo aguante.
