Varela, 26 meses de silencio
El 3 de mayo del 2009, el pueblo eligió a la Alianza por el Cambio, Ricardo Martinelli era el presidente y Juan Carlos Varela el vice (hoy presidente actual), juntos prometieron cambiar a Panamá, se dio inicio a un gobierno firme y veloz, Varela encargado de la relaciones internaciones de Panamá, pasaba más de 6 horas diarias en las oficinas del presidente, este era uno de sus principales consejeros, los registros fotográficos dan fe de que Varela y Martinelli eran inseparables.
26 meses después de una relación estrecha, viajes en conjunto, firmas de acuerdos, consejos de Gabinete, muchas reuniones extraoficiales y uno que otro trago; en agosto del 2011, Martinelli le pide la renuncia a Varela, como canciller. Juan Carlos junto a sus ministros deciden romper la alianza; cobrar solo su salario de vice y ahora sí dedicarse 100% a caminar el país y criticar al gobierno del cual fue parte.
Eso sí, Varela juró pública y privadamente, que se vengaría de Martinelli.
Es así, una vez asumió el poder, luego de ganar las elecciones del 2014 rodeada de muchas incertidumbres en cuanto al resultado y las encuestas, Varela dio inicio a su prometida y tan esperada venganza. Llegó al poder con ansias de hacer pedazos a Martinelli y su Gabinete (no olvidemos que él fue parte 26 meses del mismo), inició su cacería irrumpiendo en la casa de Garuz, quien fue maltratado, ultrajado y exhibido además de encarcelado por un "supuesto delito que no conlleva detención preventiva" y así fue orquestando toda una trama junto a "Picuiro", la procuradora que salió del consejo de seguridad, los fiscales y algunos medios aliados para ir encarcelando y violando las leyes y garantías procesales.
EL PECADO DE MULINO FUE DECIR LAS COSAS COMO LAS SIENTE Y COMO LAS VE, SIN TEMBLADERA.. POR ESO LO TIENEN EN CAUTIVERIO PAGANDO UNA INJUSTA PENA POR FIRMAR UN CONTRATO QUE NEGOCIÓ EL PRESIDENTE VARELA COMO CANCILLER Y AUTORIZÓ EL GABINETE EN PLENO.
El último caso es la gota que derramó el vaso, la fiscal sigue la indicación y llama a declarar a José Raúl Mulino por el caso de los radares, quien asistió a su cita puntual, con su firmeza y seriedad acostumbrada dijo: "Este es un buen momento para aclarar muchas cosas, con un beso despidió a sus hijas y esposa", procedió a reunirse en su primer día por más de 15 horas con la fiscal, así siguió por 2 días más; el lunes 26 de octubre, luego de regresar de un receso de fin de semana, sin medida cautelar alguna y por más de 8 horas de indagatoria, la fiscal aduce que por posible "riesgo de fuga" (léase arriba estuvo fin de semana sin medida) declara medida cautelar de detención preventiva.
¿Quién es José Raúl Mulino? Para quienes como yo, no vivieron la época negra, época de la dictadura militar, este hombre fue parte al igual que muchos valientes que se enfrentaron al régimen y luchó por la justicia, libertad y democracia de Panamá, fue canciller de la República en el gobierno de Endara, siendo un defensor de las causas justas y fiel creyente en defender la Patria; acepta ser ministro de Seguridad Pública y junto a la Fuerza Pública Nacional le declara la guerra al narcotráfico y la inseguridad, bajando todos los índices durante 5 años.
El pecado de Mulino fue decir las cosas como las siente y como las ve, sin tembladera y, como dijo su esposa en entrevista, ser gruñón. Por eso lo tienen en cautiverio (como lo ha llamado él en sus notas publicadas desde la celda de la DIP (Dirección de Investigación Policial) de la Policía Nacional) pagando una injusta pena por firmar un contrato que negoció el presidente Juan Carlos Varela como canciller y autorizó el Gabinete en pleno. Entonces, ¿cuándo serán llamados los demás actores a responder por ese contrato, o es que solo es importante para Varela mantener encerrado y callado a JR Mulino? ¿A eso le llamamos justicia? ¿Ese es el sistema al cual serán sometidos los ministros actuales? Queda en evidencia que por esta forma de manejar la justicia nuestro país permanece estancado, porque nadie quiere estampar su rúbrica para luego ser encerrado injustamente.
Quedan muchas preguntas sin respuestas, pero lo que sí nos toca como sociedad es pedir urgentemente que el poder ejecutivo saque las manos de las actuaciones y decisiones del poder judicial. Hoy son las familias de los exfuncionarios que claman por justicia, mañana puede ser la tuya.