Venezuela
Venezuela exportaba café, cacao -calificado el mejor del mercado mundial- productos de la ganadería vacuna, prioritariamente, antes de jerarquizar el petróleo. Durante las décadas de la dictadura de Juan Vicente Gómez, se inició la transformación de la economía nacional, recibiendo los Gobiernos extranjeros y las empresas correspondientes las licencias y concesiones para la explotación del petróleo venezolano. Estudios e investigaciones han definido a Venezuela como poseedor de las mayores reservas del mineral líquido en el mundo.
Esta condición atrajo el interés de los países desarrollados, se inició una migración en espiral hacia aquel país suramericano. Así mismo ocurrió en la nación, y la economía agrícola quedó al mínimo. El valle de Caracas perdió su agradable microclima y se multiplicaron las autopistas y los edificios esbeltos. Por ley se ha mantenido el cerro Ávila en el entorno de la capital, el resto de las elevaciones se colmaron de población marginal. La burocracia improductiva, la militancia política asalariada, los pequeños negocios se multiplicaron y Venezuela prácticamente quedó en la dependencia del petróleo. El resto de las actividades productivas quedaron atrás.
Se inició entonces la teoría de la "siembra del petróleo" como alternativa para la diversificación de la economía, y su explotación planificada y ampliada. Todo quedó en la intención, se sucedieron Gobiernos y partidos políticos y sus líderes, a la sombra de los militares. Sería interminable el relato de los acontecimientos, los flujos y reflujos de la política venezolana.
El último intento de la "siembra del petróleo" lo realizó Hugo Chávez en el 2005, que llamó la Magna Reserva Minera, con 4 epígrafes, de acuerdo con las regiones y las actividades, proyectada al inicio de su gobierno hasta el 2030.
Sin embargo, en el 2006 se produjo la primera baja sustancial al precio del petróleo en el mercado mundial, volvió en el 2016 hasta el presente, a $27.00 el barril. En el 2013 muere Chávez. Los enfrentamientos políticos se agudizan, el Congreso pasa a manos de la oposición. En la industria petrolera no alcanzan los ingresos necesarios para la trasformación de la economía proyectada y surge la crisis actual.
La institucionalidad del Gobierno venezolano no está aislada, forma parte de un contexto latinoamericano de naciones y líderes que luchan por la soberanía y la independencia política y económica. Se han creado instituciones latinoamericanas como Celac y Telesur, cuyos fines ideológicos no cederán. En el continente se inician nuevos tiempos, a nivel mundial también los signos han cambiado.
En la Historia, los verdaderos líderes y sus pueblos no faltarán, acaso Bolívar, Martí, Sandino y tantos otros han podido ser borrados en sus respectivos pueblos y en sus proyecciones continentales. La situación venezolana es preocupante, el diálogo interno no existe, y los intentos contra el Gobierno legítimo no cesan.
Arquitecto y periodista