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Venezuela: Decisión ‘madura’


Ramiro Guerra Morales (opinion@epasa.com) / Abogado

En varios países, los adversarios del hoy fallecido presidente Hugo Chávez Frías daban como un hecho que el gobierno del vicepresidente Nicolás Maduro y el partido en el poder no acatarían el mandato constitucional, realizar nuevas elecciones ante la ausencia absoluta por motivo de muerte del presidente titular.

Nuestro análisis apunta a que los ideólogos y estrategas del gobierno y las fuerzas chavistas siempre tuvieron claro que una decisión en contrario, es decir, de no convocar elecciones, se traduciría en una crisis profunda de inestabilidad y en consecuencia de gobernabilidad.

Los chavistas, pienso que siempre tuvieron claro que las probabilidades de continuar con vida del comandante de la revolución Socialista del siglo XXI eran remotas, pero manejaron los tiempos con inteligencia y audacia, al punto que Chávez pasó a convertirse en un enigma que le reportó ganancia y réditos al banco de legitimidad social del gobierno y del vicepresidente Maduro y fuerzas chavistas.

Sin embargo, las fuerzas de oposición que tienen como abanderado a Henrique Capriles tienen otra lectura de la realidad descrita; parten de que con la muerte de Chávez se inicia el proceso de “deschavización”. Pierden de vista que, si fuera el caso, estos procesos de reversión no ocurren de la noche a la mañana.

La fecha del mes de abril para realizar elecciones por mandato constitucional favorece la continuidad del gobierno actual de Venezuela. Fresca y vigente la aureola del presidente fallecido, más que propiciar algún grado de dispersión o menoscabo de la empatía de ese gran tramo poblacional que llevó al poder a Hugo Chávez, lo une y lo fortalece en esta primera etapa. La anterior no significa que con el tiempo puedan decantarse otras realidades ya conocidas históricamente con este tipo de liderazgo populista, mesiánico, bonapartista, verbigracia el peronismo, el torrijismo, que han degenerado en posiciones que van desde la derecha, pasan por un centro y otros aproximadamente izquierdista.

Para la oposición y su abanderado Carriles, no resulta nada fácil remontar su derrota electoral; la misma está muy fresca en la conciencia del electorado, sobre todo los pobres. Las elecciones de abril pondrán en movimiento factores de poder, incluso en el plano internacional; una salida del poder de los gobernantes actuales de Venezuela, modificaría correlaciones de fuerzas en el mapa de la geopolítica regional.

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Viernes 14 de agosto de 2026