Verdaderos nacionalistas
Dados los últimos acontecimientos suscitados a nivel mundial, en los que nuevamente sale a relucir el nombre de nuestro país por hechos, como siempre, en los que la mayoría de los ciudadanos no tenemos un ápice de culpa, siendo casi el 1% de la población sus gestores, partícipes y beneficiarios del denominado escándalo de la firma de abogados del donante, ministro y presidente del Partido Arnulfista, Ramón Fonseca Mora. Esta práctica jurídica de vieja data, que involucra no solamente a las firmas de abogados, sino a la banca panameña, las empresas corporativas y, como siempre, a la partidocracia, constituye toda una estructura gansteril, por no decir otro calificativo peyorativo. Dando como resultado un escueto y frágil comunicado en el que el presidente Juan Carlos Varela, demagógicamente, iza una bandera de un falso nacionalismo para encubrir a su cuasi beato benefactor, cuando en otras latitudes hay personajes renunciando, movilizaciones solicitando destituciones, investigaciones exhaustivas, como en El Salvador, donde una oficina del malogrado abogado ha sido intervenida por autoridades judiciales; en fin, el mundo entero se estremece y nuestro gobernante defiende, protege y encubre al promotor de estos hechos delictivos.
Respetuosamente le solicitamos a la procuradora que renunciara por honor y denunciara esta maraña por la cual se teje todo un andamiaje, protectorado y ocultamiento de pruebas y culpabilidades que saltan a la vista, para no verla salir desprestigiada del Ministerio Público, al igual que sus predecesores, no terminábamos de escribirle nuestro humilde consejo, cuando declaraba que la única investigación abierta era precisamente la de Fonseca Mora denunciando delito de propiedad intelectual por el supuesto robo informático de las cuentas de su firma de abogados.
Es realmente vergonzoso, no la investigación foránea de este explosivo caso, sino la complicidad y letargo de una respuesta seria, oportuna, diligente y necesaria de nuestras autoridades, quienes se convierten automáticamente en cómplices de la corrupción internacional.
A la fecha, el Ministerio Público realiza diligencia extemporánea a las oficinas de Mossack Fonseca, dando oportunidad manifiesta y evidente que puedan desaparecer pruebas y que luego emitan concepto de que no hay causa probable para formular cargos que amerite una investigación que reclama la ciudadanía y el mundo entero, como génesis de estos connotados hechos delincuenciales. Se evidencia el encubrimiento previo y posterior de las autoridades a esta firma de abogados.
Denunciar estos hechos nos convierte a todos en reales y verdaderos nacionalistas. ¡Acción!
Ciudadano independiente.