Vida en la comunidad, utopía citadina
Decepcionada e impotente por la construcción de una piquera de taxi de dos pisos en la isleta de mi comunidad y de la amenaza constante de edificar en los escasos parques vecinales, me doy cuenta de que nos ahogamos en reglamentos y leyes que no se cumplen, y que poco a poco perdemos una buena vida en comunidad.
Los conflictos comunitarios por ausencia de aceras, veredas y parques, manifiestan una exigencia legítima de un sentido de propiedad común, de todos y para todos. El estrés colectivo se traduce en un deterioro de la salud de los panameños, y un desmejoramiento en la integridad del barrio y en los hogares. El pésimo servicio del transporte colectivo ha sido uno de los causantes del incremento de la flota de autos, y en consecuencia, el caos vial y ambiental. Sumando más a esta lista de problemas, está la carencia de orden urbanístico que permita edificar donde se debe y no donde desea y como sea.
NUESTROS NIÑOS Y ABUELOS SE ASFIXIAN EN SOFOCANTES ENTORNOS Y MISERABLES LOCALES. APLAUDO LAS ACERAS DE LAS ZONAS PAGAS DEL METROBÚS Y METRO DE LA CAPITAL, SON EXCEPCIONALES. EL DOMINIO PÚBLICO TAN GRATIFICANTE QUE SE DESARROLLA EN LA CINTA COSTERA I, II Y III, Y EN EL PARQUE CERVANTES DE LA CIUDAD DE DAVID, HA DE EXTENDERSE POR TODO EL PAÍS.
Cada vez más se pierde ese sentido de comunidad, de la calle, del mercadito. Una clara evidencia de ello es el deterioro de los centros educativos, cuando en otros tiempos eran las bien cuidadas escuelas por los clubes de padres de familia y las direcciones de los planteles en conjunto con la comunidad. El ruido casi ensordecedor de altoparlantes mercantiles materiales y espirituales. La polución y el miasma por doquier nos hace muy poco atractivo el paseo, y no queda más alternativa que ir al . Ya no sabes ni dónde andar sin que se te doble un tobillo o te caigas a la profundidad de una cloaca a causa de las aceras "antigente". Nuestros niños y abuelos se asfixian en sofocantes entornos y miserables locales. Aplaudo las aceras de las zonas pagas del metrobús y el metro de la capital, son excepcionales.
El dominio público tan gratificante que se desarrolla en la Cinta Costera I, II y III, y en el parque Cervantes de la ciudad de David, ha de extenderse por todo el país. Caminar, ejercitarse, comer, leer, conversar, recrearse ante hermosos jardines, debe ser un asunto a considerar por las autoridades y el comercio, siendo estos últimos muy carentes de sostenibilidad ambiental, paisajismo verde y cultura.
La Ley 6 del 1 de febrero de 2006, reglamenta el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano, nos ordena en su Capítulo X sobre el Espacio Público que "Es deber del Estado velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular"; y que "Son espacios públicos protegidos por el Estado, los bienes de su propiedad:
1. Las áreas requeridas para la circulación, tanto peatonal como vehicular.
2. Las áreas para la recreación pública, activa o pasiva, para la seguridad y tranquilidad ciudadana.
3. El mobiliario urbano, los parques, las plazas, las zonas verdes y similares y las necesarias para la instalación y mantenimiento de los servicios públicos básicos.
4. Las propiedades del Estado que contengan obras de interés público y los elementos históricos, culturales, religiosos, recreativos y artísticos.
5. Las playas, las servidumbres, las orillas de ríos y los cuerpos de agua públicos, los manglares, los terrenos de bajamar, así como sus elementos vegetativos, arenas y corales.
6. En general, todos los bienes públicos existentes o proyectados, en los que el interés colectivo sea manifiesto y conveniente, y que constituyan, por consiguiente, zonas para el uso o el disfrute colectivo.
Incluso el artículo 29 nos dicta que: "Las franjas de retiro mínimo exigido de las edificaciones sobre las vías son de propiedad privada sujeta a convertirse en espacio público para fines de utilidad pública o de interés social, por lo que se reglamentará su uso".
Entonces, ¿qué esperan el Gobierno central y local para ejecutar tan grandiosa herramienta legal?
Bióloga zoóloga. Magíster en Ingeniería y Gestión Ambiental Universitat Politécnica de Catalunya.