Vida sin ruido
Presidente de la Fundación Guardianes del Ambiente
Hoy, 29 de abril, es el Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, el cual se celebra el último miércoles del mes de abril desde el año 2001, por iniciativa de la Liga para el Deficiente Auditivo, en Nueva York. El propósito de celebrar este día es motivar a que los habitantes de todo el planeta tomen conciencia de los trastornos a la salud y el ambiente que implica el ruido, e informar sobre los beneficios de vivir sin él.
Desde 1996 se celebra esta fecha, para intentar sensibilizar a ciudadanos e instituciones acerca de la contaminación auditiva, sufrida con mayor intensidad en las grandes ciudades. Exponerse a altos niveles de ruido puede provocar serios problemas de salud, como alteraciones cardiacas, insomnio y pérdida auditiva.
Combatir la polución sónica es posible mediante el cambio de costumbres, como no molestar a los vecinos con ruidos, no tocar el claxon sin necesidad, conducir de forma más eficiente, usar transportes públicos o viajar en bicicleta en aquellos lugares donde la vialidad lo permite.
Los expertos señalan que no solo los ruidos estridentes o estrepitosos son dañinos y perjudiciales; un nivel sonoro continuo como el que experimentamos a diario en el recorrido por la ciudad resulta igual de peligroso. Pero la mayoría de las personas no les dan importancia a los efectos negativos de estos ruidos. La indiferencia se puede hallar en que -a diferencia de un incendio forestal, la tala ilegal, la contaminación, etc.- los efectos son paulatinos y no inmediatos.
Se define como “ruido” todo sonido molesto para el oído en general. Según Wikipedia: “Se llama contaminación acústica (o contaminación auditiva) al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Si bien el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo como las otras contaminaciones, también puede causar grandes daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente”.
En el marco de esta celebración, debemos prestar atención a los ruidos y bajar el volumen de la radio, la televisión, walkman, iPod, entre otros; apagar el televisor durante el almuerzo y la cena; pedirles a los responsables de los lugares públicos que bajen el volumen de la música.
Este día nos debe servir para tomar conciencia ciudadana, pensar un poco en el vecino e intentar no hacer ruido, para ser respetuosos con el entorno y con los otros seres vivos, como es el caso de algunas especies marinas a las que les afecta el ruido.