Viejas demandas
Algunos dirigentes políticos que hoy están en oposición no tienen moral para hablar de los problemas sociales que enfrenta la provincia de Colón. Esa es la realidad aunque no les guste.
Para nadie es nuevo escuchar a los colonenses reclamando mejores condiciones habitacionales, más oportunidades de empleo y una mejor distribución de las riquezas en la provincia.
Incluso en los periodos en los que gobernaron el Partido Revolucionario Democrático y el mismo Partido Panameñista los colonenses pedían más atención.
Mientras en la Zona Libre de Colón se mueven diariamente millones de dólares en transacciones comerciales, a unos metros solo existe pobreza y pobreza extrema.
Son dos mundos completamente diferentes, donde los propios colonenses también tienen un grado de responsabilidad.
Colón está abandonado desde hace años y sería injusto culpar de todos los males de esa provincia al actual gobierno.
Los caserones condenados donde habitan centenares de personas y que son controlados por las pandillas existen desde hace muchos años.
Las aguas negras que inundan las calles y los problemas de inseguridad son un asunto de arrastre.
Los niveles altos de deserción escolar son escandalosos en esa provincia y no tienen dos años. Es importante estar claros en los tiempos.
Muchos de los que hoy exigen respuestas del gobierno tuvieron la oportunidad en sus manos de hacer algo por Colón.
Es triste que se intente utilizar a esta provincia para hacer política pensando en las elecciones de 2014.
Todos los sectores de la sociedad civil coinciden en que la Zona Libre de Colón debe aportar más a esa región y dejar a un lado las excusas.