Visas, el castigo de Estados Unidos
Nada más.
Así funciona el castigo que implementó Estados Unidos para extranjeros con mala reputación y con la idea de impulsar “buenos gobiernos” más allá de sus fronteras.
En el país, lo implementaron en 2004.
Así funciona la revocatoria de visas de la superpotencia. Sin ese documento, no hay posibilidades de visitar Estados Unidos. Ese es el castigo “made in USA”: nunca más a Disney.
En Panamá, el caso más sonado y en el que más tinta se gastó fue el del ex presidente Ernesto Pérez Balladares. Estados Unidos le revocó la visa en 2001 y ya nunca más pisó suelo gringo.
Hasta hoy, muchas eran las sospechas del porqué Estados Unidos castigó a Pérez Balladares. Un cable diplomático de la embajada de Estados Unidos en Panamá, filtrado a través de Wikileaks, indica que el motivo fue por “traficar indocumentados”. Así de sencillo, así de simple.
A uno de sus principales colaboradores también le cayó el mazo gringo: Rómulo Abad, según cables diplomáticos, perdió la visa. El motivo fue el mismo: tráfico de personas.
No es el único. Ni ellos son los únicos.
Otro cable diplomático de la embajada de Estados Unidos en Panamá habla de otros dos altos funcionarios locales que no identifica y que perdieron la visa.
A ellos se suman el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Winston Spadafora (por “corrupción, según reportes diplomáticos) y la ex administradora de la Autoridad Marítima de Panamá, Bertilda García, responsable –según Estados Unidos- de vender licencias irregulares a marinos.
Cada revocatoria tiene su motivo que permanece dentro de las cuatro paredes de las oficinas oficiales del país del norte. Secreto, hasta que llegó Wikileaks.
