Visión de estadista
Me detuve a escuchar atentamente el último discurso del Presidente de los Estados Unidos Barak Obama, en Milwaukee (Wisconsin), sobre la economía y el empleo con motivo del celebración del Día de Trabajo, ligando la recesión que han sufrido y que aun no salen de ella, por lo que la fecha no era muy feliz por la falta de empleo para 4 millones de ciudadanos, por lo que propuso un amplio programa para mejorar las infraestructuras del país e impulsar el empleo a un coste de 50.000 millones de dólares durante los próximos seis años.
Está decidido a invertir masivamente en la construcción de nuevas infraestructuras con dos propósitos: generar plazas de empleos y tener las mejores infraestructuras del mundo. Esta inversión permitirá construir 241.401 kilómetros de carreteras, 6.437 de ferrocarril y cerca de 300 kilómetros de pistas de aterrizaje, además de un nuevo sistema NextGen que mejorará el control de salidas y aterrizajes y contribuirá a reducir los tiempos de espera.
Eso me retrotrajo al país en la que el Gobierno se empeña en construir nuevas vías, continuar con la obra sanitaria más grande de América Latina como es el saneamiento de la bahía, ampliar la autopista Arraiján La Chorrera. Soterrar el sistema eléctrico de las principales ciudades, renovar barrios enteros como el de Curundú, ampliar la vía Divisa-Las Tablas, la construcción del metro, entre otras, que generan mano de obra masiva.
Escuché en una ocasión al Presidente mencionar la posibilidad de construir otro puente sobre el Canal de Panamá, que avanza en su ampliación. Deberíamos enfrentar de una buena vez la construcción de un tren veloz que parta desde la ciudad de Colón, pase por Panamá, haga paradas en las principales ciudades del interior del país y llegue hasta la frontera norte con Costa Rica. Las vías férreas siempre han sido el preámbulo mas eficiente y barato para el desarrollo de una nación.
Retomemos aquella idea lanzada por el General Omar Torrijos Herrera en la década del 70, la llamada “conquista del atlántico”. Un paraíso y riqueza aún no incorporado al desarrollo de la nación panameña. Construir una vía que vaya desde la ciudad de Colón hasta Bocas del Toro y un ramal que vaya hasta puerto Obaldía, en la frontera colombiana y nos pegamos a la red vial del coloso suramericano, que nos conectará con el resto de Sur América. Esto es pensar en grande y con visión de futuro. Sugiero el sistema de tren rápido como los españoles conocidos como ave- o RENFE, que une todas las ciudades, incluso, con países vecinos como Francia con un servicio rápido, eficiente y barato.
El tren es uno de los medios de transporte público más utilizados de todos los que se ofrecen ya que implica una serie de ventajas como la comodidad, bajo costo y rapidez. Realizar viajes en tren es bastante asequible para el bolsillo si lo hacemos en un tren de gama media. En consecuencia, por qué en nuestro país no podemos abordar esta posibilidad y dar un salto enorme en busca del pleno desarrollo…. Pensemos en grande ya es tiempo. Los gobernantes que actúen con visión de estadistas y no de políticos miopes.
