Visita a Berkeley y Sillicon Valley
Junto con un grupo de empresarios y funcionarios panameños, recientemente culminé el programa de Gerencia de Innovación de la Universidad de California en Berkeley y tuvimos la oportunidad de visitar varias empresas en Sillicon Valley, todas dedicadas a explotar los nuevos avances en las ciencias y tecnología. ¡Qué contraste con el resto del mundo! Mientras que en la mayoría de los países se cuestionan y acusan a los gobiernos por el derroche y las ineficiencias del sistema capitalista, en esta parte del planeta existen una visión clara del futuro y las empresas gestionan una nueva revolución tecnológica que ayudará a conectar a individuos y naciones a un nivel nunca antes pensado.
Esta revolución tecnológica es un salto cuántico, de mucha mayor profundidad y alcance que la anterior, cuando se creó la computadora portátil y desarrolló la Web. Todo va a cambiar, desde la forma en que operan las pequeñas empresas y grandes corporaciones hasta la manera en que actúa la sociedad en general.
La nueva revolución tecnológica involucra una alta dosis de innovación, especialmente en la interfase que se produce por la convergencia de los medios sociales, llámese Facebook, Twitter, LinkedIn, Groupon y Zynga, y la proliferación de conectividad barata y la disponibilidad de teléfonos inteligentes. Todos estos elementos conforman la denominada nube computacional, que hace posible que un simple aparato de telefonía celular pueda procesar una inmensa cantidad de información, aumentando la productividad de individuos y acelerando los ciclos de productos. Como dicen en Intel, “Facebook se usa para programar protestas, Twitter para coordinarlas y You Tube para que el mundo las vea”.
Esto facilitará que cualquier persona pueda convertirse en emprendedor, debido al acceso inmediato a las infraestructuras de información que existen en la “nube”. Con la “nube” el mundo cambia a una velocidad extraordinaria y por eso es importante que en Panamá comprendamos el alcance horizonte tecnológico, para que explotemos nuestras oportunidades y desarrollemos las ventajas comparativas.
El reto que presenta el aprobado TPC con los Estados Unidos nos obliga a diseñar una estrategia tecnológica y a montarnos en la nube computacional. Para tal efecto, es necesario mantener a la Secretaría Nacional de Ciencias y Tecnología (Senacyt) alejada de todos los vaivenes políticos y partidistas. Afortunadamente y gracias a una visión acertada de los dos mandatarios que han designado a figuras técnicas como directores, la Senacyt hasta ahora se maneja profesionalmente.
Pero para explotar la nube computacional, es necesario hacer mucho más. Para empezar, el presupuesto de la Senacyt debe aumentarse significativamente en materia de capacitación, educación y entrenamiento a nuevos emprendedores. El futuro será de aquellos que logren generar riquezas a través de la innovación y el aprovechamiento de las ideas, y por tanto, como panameños, debemos crear más incubadoras y promover más aceleradores de empresas, y que den como resultado núcleos estratégicos de industrias. Los ejemplos de Israel y Singapur demuestran que una política tecnológica de Estado ayuda a impulsar gigantescos centros de conocimiento y tecnologías de punta y a desarrollar tecnologías de punta.
Por supuesto, es importante fomentar las alianzas entre el Estado y el sector privado, y establecer un mecanismo de incentivos que propicie que las empresas innoven y aporten capital para impulsar nuevos proyectos. Igualmente, es esencial estimular el ambiente cultural y académico para que florezcan las ideas y el conocimiento. El programa recién iniciado con la Universidad de California en Berkeley es un ejemplo de las oportunidades que se pueden implementar en Panamá. Son varios ya los panameños que hoy agradecen al Senacyt por la oportunidad de aprender en las áreas de ciencias y tecnología.
También, felicitamos al director del Senacyt por la iniciativa de crear un programa de maestría con la Universidad de California en Berkeley. Sin duda, no habrá que esperar el futuro para darnos cuenta del éxito que significa para Panamá estar conectado con una institución que históricamente es reconocida por sus ganadores del Premio Nobel y porque anualmente envía cientos de nuevos emprendedores a las empresas en Sillicon Valley, sin duda la meca mundial de la innovación.
Empresario.
