default

Vital líquido


Según informaciones de organismos internacionales los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento en Panamá se caracterizan por sus altos niveles en comparación con otros países de América Latina. Según datos del Ministerio de Salud el 97% de la población tiene acceso al agua potable y saneamiento. No obstante esa no es la realidad ahora. Usted abre el grifo y el agua sale enlodada, chocolate.

Raúl Amores Serrano, ecólogo, explicó que “los embalses son un híbrido entre un lago y un río. Un embalse viejo por lo general tiene menos capacidad de retención de agua debido al progreso de la sedimentación. Aumenta el sedimento y disminuye la cantidad de agua libre. El hombre con sus actividades agropecuarias agroforestales y rurales no sostenibles tuvo el poder de acelerar el envejecimiento del Lago Alajuela. El fracaso de la gestión ambiental de los gobiernos de la época republicana con respecto a esta fuente de agua y otras es notable”. Ni hablar de los efectos del cambio climático.

Teniendo conciencia del problema, todos queremos que ese embalse mejore en poco tiempo o que el agua llegue a tratarse a niveles óptimos para el consumo humano. Es tal la situación del desabastecimiento y turbiedad del agua, que ha generado casos de acaparamiento de agua embotellada y en muchos comercios, inclusive duplican o triplican el precio de las botellas de agua.

Desastre mayor experimentan hoteles, restaurantes, salones de belleza, todos los negocios relacionados con el turismo y todo negocio que depende de alguna manera del vital líquido.

Yo no critico ni le he hecho la culpa al gobierno actual. Pero tampoco nos podemos pasar meses hablando sobre el desastre de la naturaleza y la crisis, y no se avanza hacia pasos positivos, sobre todo porque es un tema de salud pública.

Por ello, el propio Presidente solicitó la colaboración para que la ACP se encargara de reforzar los aspectos técnicos. Si se necesitan más técnicos que políticos en el IDAAN, que se contraten a los técnicos, si no hay suficientes en Panamá, tráiganlos del extranjero. Como dijo un panameño de a pie, “métanle buco de plata a esto”.

Brillante, el Presidente ha propuesto la Autoridad del Agua, no solo como salida a la crisis, sino como el ente rector que asegure los afluentes y el vital líquido a esta y las próximas generaciones de panameños.

No es cualquier problema: nuestra agua era la mejor del mundo, quizás la única que se podía tomar directamente del grifo y eso era motivo de orgullo universal. Ahora o no tenemos o esta turbia y contaminada, producto de la magnitud del desastre natural. A base de tiempo y esfuerzo, se hará el trabajo como debe ser y de seguro recuperaremos la calidad de nuestra agua.