Voltaire 1694-1778
Este filósofo que pasó a la historia por su conocido seudónimo se llamaba François Marie Arouet. Su ironía y ataques contra los escritores contemporáneos suyos le granjearon no pocas antipatías entre ellos.
Él no simpatizaba con su colega el filósofo Jean Jacques Rousseau. Y en una ocasión en que éste leyó una oda suya “A la posteridad,” una vez terminada la lectura, Voltaire comentó: -Mucho me temo que esta obra no llegue a su destino–.
Él, a su vez, también fue objeto de crítica. En una ocasión el rey Federico II de Prusia lo invitó a pasar un tiempo en su corte. Antes de aceptar pidió permiso al entonces rey de Francia Luis XV, quien se lo otorgó de inmediato, pero después le comentó a sus cortesanos: - Podréis ver ahora un loco más en la corte de Prusia y uno menos en la de Versalles, la nuestra–.
Cierto día un joven escritor le envió a Voltaire una obra teatral suya solicitándole que le diera su opinión sobre ella pero pasaba el tiempo sin contestarle. El joven le reclamó. Y Voltaire, siempre mordaz, le dijo; - Escribir una obra como esta no me parece difícil. Lo que me parece muy difícil es decirle al autor la opinión que ella le merece.
