Volver a empezar
Hace poco escuchaba un testimonio de una persona que lo había perdido todo; todo lo que construyó con esfuerzo lo perdió, cuenta que llevaba dos meses durmiendo en la intemperie, así es, sí literalmente en el banco de una plaza, en una escalera de un edificio, en una acera de una calle.
Inmediatamente su historia captó mi atención, lo primero que cuenta es que tuvo un matrimonio estable hace 14 años y junto a su pareja construyó dos negocios exitosos, cuatro autos, en fin, una economía estable. Justo en ese momento la esposa lo convence de mudarse a otro país, venden todos sus bienes y se mudan; él, sin saberlo su exesposa, tenía planes profesionales en su nuevo domicilio y, por su parte, abre los mismos tipos de negocios que tenía antes de mudarse, sin tener éxito. En fin, se divorcia y queda sin dinero.
Lo que me lleva a escribir este artículo es cómo una decisión puede llevarnos a perder la estabilidad de nuestra vida. Muchos de nosotros hemos pasado por situaciones como esta, es decir perder algo por hacer un cambio, por salir de nuestra zona de confort, por apoyar a tu pareja, a un familiar, por escuchar a un amigo. He aprendido que detrás de las adversidades, de las decisiones correctas o incorrectas tenemos que ser resilientes. Según Wikipedia la psicología, la Dra. Santos define que “la resiliencia es saber afrontar la adversidad de forma constructiva. Saber adaptarse con flexibilidad y salir fortalecido del suceso traumático” .
El amigo de la historia se encontraba hundido dentro de su situación, sin poder encontrar esa salida para reponer su autoestima, confianza, seguridad, economía, amor para volver a empezar, estaba anclado en el pasado.
De este modo primero quiero aclarar que las personas resilientes no nacen se hacen, se hacen a través de las prácticas de nuevos hábitos y hoy les comparto 10 de ellos:
Son conscientes de sus fortalezas y limitaciones: El autoconocimiento, instrumento poderoso que utilizan a su favor basándose en sus potencialidades, le permite plantearse metas objetivas basadas en sus sueños, pero también con sus recursos.
Son creativas no se limitan a volver a empezar una y otra vez siendo conscientes que no será igual.
Confianza, sí confían en sus capacidades sin perder de vista sus objetivos, sintiéndose seguros de alcanzarlos.
Detrás de esa adversidad encuentra el aprendizaje.
Incorporan la habilidad de atención plena, el aquí y el ahora. Puede que algunos no sepan de esta maravillosa práctica milenaria que es el Mindfulness.
Ven la vida con objetividad y optimismo, es decir nada es completamente positivo o negativo.
Se rodean de personas con A.M.P. es decir, con Actitud Mental Positiva.
Son conscientes de que es imposible controlar las situaciones, teniendo en cuenta que el control es una de las razones de las enfermedades de este siglo, estrés y tensiones.
Reina la flexibilidad en ellos, si bien es cierto tiene la visión clara de lo que desean lograr, saben que cualquier plan puede sufrir cambio en el camino sin perder su objetivo.
Luego de pasar por un acontecimiento fuerte, doloroso, traumático su objetivo siguiente es superarlo buscando ayuda.
Coaching personal con P.N.L.