Vulnerabilidades del modelo económico y nuestro futuro
Un correcto análisis del modelo económico vigente implica evaluarlo no solo con base en el crecimiento del PIB. También resulta pertinente, entre otras cosas, observar su capacidad de sostenerse en el futuro. Esto lleva a establecer cuáles serían los elementos de vulnerabilidad que, por diversas vías, tienen capacidad de poner en entredicho la sostenibilidad del mismo.
La primera y más notable vulnerabilidad del modelo vigente se refiere a su carácter concentrante y excluyente, que se expresa, por ejemplo, en el hecho de que entre el 2000 y el 2010 la participación de las remuneraciones de los asalariados en el PIB se redujo en 15.6%, mientras que la productividad del trabajo se expandió en 30.0% y el porcentaje de asalariados en el total de la fuerza de trabajo llegó a su máximo histórico. Si a esto se suma que en solo un año, debido en gran medida a la especulación comercial, la inflación a nivel de los alimentos ha alcanzado el 9.4%, queda claro que el actual modelo de crecimiento carece de viabilidad en el plano de las relaciones sociales.
Existe, sin embargo, otra importante vulnerabilidad la cual se sitúa en el plano económico, la que, desgraciadamente, fue omitida en el reciente análisis de Sala-i-Martin. Esta se refiere al problema de la restricción o brecha externa. En efecto, de acuerdo con las estadísticas de la CEPAL, entre el 2008 y el 2011 nuestra economía precisó para su funcionamiento de encontrar un financiamiento externo promedio anual equivalente a casi el 9.0% del PIB, destacándose el último de estos años con una brecha externa corriente del 12.5% del PIB. Esta cifra, de acuerdo con las proyecciones del FMI, prácticamente se repetirá en el 2012. Es claro que cualquier modificación en las condiciones internacionales, tal como puede ser el desarrollo de la crisis europea o una mayor desaceleración en China, que modifique desfavorablemente el panorama externo, activará una reducción de nuestra capacidad de captar ahorro externo y crecer a los ritmos hasta ahora observados.
A esto se debe sumar otro elemento representativo de nuestra economía. Este se refiere a que una buena parte del nivel de actividad económica se explica actualmente por el alto nivel de la actividad constructiva. Esta, de acuerdo con fuentes oficiales, aportaría a la demanda agregada una cifra equivalente al 18.5% del PIB. En este caso, la vulnerabilidad se refiere a la combinación entre la alta dependencia de la economía de la actividad de construcción y el carácter cíclico de la misma. Esto se hace más importante si se tiene en cuenta que una buena parte de la construcción depende de la inversión pública, en circunstancias que la deuda pública, que en gran parte la financia, está elevándose a una tasa anual de casi el 12.0%.
Se trata de rasgos impuestos todos por la aplicación del modelo neoliberal. Sin embargo, en el momento en que sobrevenga la crisis los sectores dominantes, tal como lo ha hecho el Partido Popular de España, intentarán mistificar el origen del problema y cargar el costo sobre la población.
Economista.
