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XLI Cita Eucarística


Convirtiendo el remozado estadio Rommel Fernández en un gran Santuario a cielo abierto los católicos de la Arquidiócesis de Panamá “animados por el Espíritu confesamos que somos una Iglesia que camina en la Esperanza” hoy en la Solemnidad de Pentecostés en la Clausura de la Asamblea Pastoral Arquidiocesana.

Hoy nuevamente se le rinde público homenaje cultual a Jesús Eucaristía y hoy también resonarán las palabras del Prelado animando a su comunidad y poniendo el dedo sobre las llagas en los asuntos que atañen a nuestro crecimiento espiritual como cristianos y como patriotas.. Es el momento en que el líder de nuestra comunidad creyente viene a ser voz de los que no tienen voz, como una válvula de desahogo señalando las impropiedades y desaciertos cometidos por los que por elección popular han ido olvidando o han evitado cumplir con el sufrimiento de las mayorías. Es un instante que hace vibrar a las multitudes participantes cuando se ventilan en voz alta sus carencias y llamados a una solución, en un escenario donde ese año participarán muchos más que en años anteriores.

Característica especial tendrá la presentación de la juventud que participará en el Gran Encuentro de la Juventud en Madrid, cuando la comunidad les encomendará a los que nos representarán un espécimen de la juventud católica de este país. También se recordará como en años anteriores al sacerdote mártir de la revolución Héctor Gallego, cuyo aniversario fue el 9 de junio, que ha quedado con un modelo de entrega sacerdotal al servicio de los más pobres y que hasta ahora nunca se ha sabido ni cómo, ni dónde reposan sus restos y con el tiempo no quedó claro qué motivos causaron su desaparición.

La Cita Eucarística en el día de Pentecontés va a ser el momento de que el pueblo como un solo clamor invoque la venida del Espíritu Santo sobre nosotros y que derrame sus siete dones que tanto necesita nuestra comunidad creyente.

“Ven, Padre de los pobres, ven dador de las gracias, ven hombre de los corazones/ Consolador óptimo, dulces huéspe del alma, dulce refrigerio/ Descanso en el trabajo, en el ardor templanza, consuelo en el llanto/ Oh luz beatísima, llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles/ Sin tu ayuda, nada hay en el hombre, nada que sea inocente/ Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo/doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, dirige lo que está extraviado/ Concede a tus fieles que en ti confían, tus siete sagrados dones/ Dales el mérito de la virtud, el llevar a la salvación y eterno gozo. Amén, Aleluya.