¿Y dónde estaban las autoridades?
Esta tragedia no hubiera ocurrido si a los que dirigen el área extorsiva dentro del cartel de “Los Zetas”, no hubieran ordenado un susto a los dueños del local para que pagaran por el derecho a piso, como ellos le llaman, para operar en sus territorios donde se vende o se trafica droga.
Pues el susto lo vivieron los hombres y mujeres que allí laboraban y los cientos de personas que apostaban en el establecimiento.
Pero también quedan una serie de interrogantes.
Algunas de ellas son ¿cómo es posible que hasta la fecha el propietario del Casino Royale no ha dado la cara?, ¿qué tiene que esconder este individuo?, ¿cómo se justifica que su local haya sido atacado dos veces por los miembros del crimen organizado?, rio?
Es posible que con las investigaciones se puedan lograr algunas repuestas.
Lo que si está claro en esta tragedia es que las autoridades no jugaron su papel vigilante para reaccionar apropiadamente en defensa de los desprotegidos.
Despúes de tan triste acontecimiento Monterrey está plagado de policías federales para controlar al crimen organizado.
Ahora las autoridades están investigando la procedencia de los distintos negocios que se han montado en Nuevo León.
¿Dónde estaban cuando todo esto se estaba gestando?
Hoy ni las 52 víctimas en Monterrey ni las otras 35,000 personas que han perdido la vida a manos del crimen organizado podrán recuperarse, a pesar de las medidas que se toman; pero lo que la población mexicana espera es que este horror termine pronto.