¿Y la crisis mundial? ...
Pese a que algunos sostienen que el verdadero motor de la economía mundial es ahora China y no Estados Unidos, no es prudente ignorar lo que ocurre a nuestro vecino. Los responsables de las economías nacionales de Latinoamericana, es decir, gobiernos, partidos políticos, capitanes de grandes empresas y sindicatos, harán muy bien en no perder de vista lo que ocurre a nuestro descomunal vecino del Norte, porque cualquier leve movimiento inesperado del elefante, puede literalmente aplastarnos. Ahora resulta que la recuperación anunciada con alegría para todos, no es tan veloz como se esperaba y, aunque no hay unanimidad, no es descartable un reinicio del descenso en las estadísticas de crecimiento (double dip), mientras finaliza el programa de beneficios para los desempleados y las cifras de empleo se alejan de los pronósticos. En Europa, los ojos están puestos sobre el comportamiento del Sur, con Grecia, que decrece 1.5% en el último trimestre, y no muy claros pronósticos para el futuro, y en la Península Ibérica, con un tembloroso crecimiento del 0.2% y un desempleo del 20% para España. El oxígeno viene de Europa del Norte, especialmente Alemania, que crece al 2.2% en el trimestre, e Inglaterra, Suecia, Lituania y Estonia. A la hora de estudiar las buenas prácticas, es mejor mirar hacia allá para observar, no solamente las políticas rigurosamente económicas, sino las raíces políticas y culturales de la economía del bienestar, en el largo plazo. Es mejor aprender con los primeros de la clase. No copiarlos.
