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Y la sed de justicia continúa


Francisco Paz (francisco.paz@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Los residentes de El Llano de Chepo llevan varios días obstaculizando vías porque a dos años de la casi total desaparición de este poblado bajo las aguas, todavía no se les hace justicia.

A la par de esta tragedia, un tramo del acceso este de la vía al puente Centenario se desploma y dos años después aún no hay responsables. Y no nos olvidemos de que nosotros pagamos la reparación.

Nos vamos unos años antes, a septiembre de 2004. Un aproximado de 700 familias de un residencial recién construido y que se llamó Prados del Este, lo perdieron todo, y eso que no habían ni “calentado” la casa, como se dice en buen panameño. Han sido ocho años y nadie les da ni una luz de esperanza de que la justicia algún día llegará a sus vidas.

Y de estragos de la naturaleza, en los cuales la responsabilidad humana fue fundamental para que los desastres dejaran lamentables secuelas, pasamos a un crimen de Estado cometido contra un número que jamás se conocerá de panameños que fallecieron por la irresponsabilidad de personas “desconocidas” hoy en día para la justicia.

No se equivocaron cuando de una vez pensaron en la Caja de Seguro Social y su jarabe “maldito”. Un caso advertido y que trascendió dos administraciones en la institución, y hoy después de seis años, solo se sabe de la acusación que formuló el Ministerio Público contra una veintena de personas y no hay ni detenidos ni avances en este triste capítulo.

Termino con Noriega. Ha pasado un año de su regreso e irónicamente (se podría esperar algo distinto), también es “víctima” de la justicia panameña. No se conoce nada de los casos en los cuales está involucrado y que todavía no se han fallado.

No hay que ser abogado para atrevernos a decir que nuestro sistema judicial no avanza al lado de la necesidad de justicia de las mayorías.

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Lunes 17 de agosto de 2026