default

¿Y los jueces de paz?


Hay una iniciativa ciudadana que duerme el sueño eterno en la Asamblea Nacional. Se trata de la creación de la figura de los jueces de paz, en reemplazo de los cuestionados corregidores.

La iniciativa forma parte de los acuerdos del Pacto de Estado por la Justicia, un compromiso nacional en el cual participaron los presidentes de los tres Órganos del Estado, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y representantes de la sociedad civil.

La nueva figura busca abolir la justicia administrativa de policía y poner esta misión en manos de profesionales del Derecho, que no tengan compromisos políticos y puedan administrar justicia de manera transparente, idónea e imparcial.

Los corregidores han sido duramente cuestionados por sus abusos, empujados en muchas ocasiones por intereses políticos o personales o, simplemente, por el desconocimiento supino de las normas legales.

El sistema como está conformado permite que políticos y funcionarios hagan presión sobre los corregidores para torcer la justicia. Con mucha frecuencia se escuchan quejas por decisiones que a todas luces riñen con la objetividad y ponen en entredicho la efectividad del sistema.

Con la creación de los jueces de paz se moderniza la administración de justicia en la esfera comunitaria y se orienta primordialmente hacia la conciliación entre las partes en litigio.

Esta orientación no solo descongestionaría los juzgados de paz, sino que también, y sobre todo, crearía una cultura de conciliación que tanta falta hace en la sociedad panameña.

La creación de los jueces de paz es apenas uno de los acuerdos del Pacto que no han sido cumplidos por los diferentes gobiernos desde su aprobación en el 2005.

Es inconcebible que pasado un lustro no haya habido voluntad política de la Asamblea ni del Ejecutivo para cumplir, al menos, con este compromiso. El olvido en que se encuentran estos acuerdos es lamentable, máxime cuando nuestros diputados pierden el tiempo defendiendo intereses políticos y personales, o simplemente, ausentándose de sus curules.