¿Y los policías?

Por: Redacción 07/08/2011

La ciudad de Panamá se moderniza por segundo, es inevitable y a la vez sorprendente. En medio de la jungla de cemento donde se levantan imponentes edificios y rascacielos se construyen millonarios megaproyectos como la Primera Línea del Metro, que aportará al desarrollo del país.

Los trabajos del metro se han apoderado de la Transístmica y de calles alternas, lo que provoca tranques descomunales a cualquier hora del día.

En la calle se puede observar la frustración de miles de conductores que no tienen muchas opciones. Ni siquiera los atajos funcionan, toda la ciudad está en movimiento y en construcción.

Muchos comerciantes no terminan de salir de la confusión, a sus negocios no entra nadie. Las entradas principales están literalmente bloqueadas.

En la desesperación por avanzar se aparecen “diablos rojos” que todavía sobreviven a la reestructuración del transporte público.

Como si fuera poco, los semáforos no ayudan mucho a los conductores, en algunos casos los giros a la derecha están obstruidos por equipos pesados y se forman embudos que incrementan el calvario.

A pesar de todo este escenario, los policías de tránsito y las unidades especiales de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre no logran cubrir todas las intersecciones críticas.

Pareciera que el plan de construir un metro no contempló una estrategia eficiente para tratar de agilizar el tráfico en puntos considerados de alto movimiento de vehículos.

Un policía que solo observa cómo transitan los vehículos no es de mucha ayuda. Además de intentar ordenar, hasta donde se pueda el tráfico, es importante que se multe a los transportistas y todos esos conductores “juegavivo” que solo provocan más caos.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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