Ya no es seguro
El mal manejo que han dado las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS), al tema de las 16 muertes por el presunto contagio de una bacteria nosocomial en el Complejo Metropolitano ha sembrado pánico y desconfianza en la población.
Hace más de siete meses se dispararon las alertas por la presencia de la bacteria Klebsiella pneumoniae en la Sala de Cuidados Intensivos; sin embargo, los directivos prefirieron ocultar la información para, supuestamente, no crear temor.
El tiempo ha pasado y dejado en evidencia que fue una terrible decisión, pues los miles de asegurados, quienes con sus impuestos sostienen a la institución y pagan los altos salarios de sus funcionarios, lo mínimo que esperan es que se les mantenga informe de cuanto acontece en esa entidad.
Las cifras oficiales dan cuenta de 51 afectados por el contagio con la bacteria en los últimos dos meses, por lo que sus familiares merecen que se les suministre verdadera y completa información de cada uno de los casos.
El Ministerio Público ya inició las averiguaciones, procediendo a una inspección ocular al archivo del Seguro Social para buscar y analizar los historiales clínicos de cada paciente.
En estos momentos de crisis debe imperar una exhaustiva e imparcial investigación para determinar si hubo negligencia de las autoridades en atacar y controlar la bacteria.
Más allá de la renuncia o destitución de quienes dirigen la entidad que se supone es de seguridad social, es necesaria una labor en conjunto para ponerle fin a la tragedia.
El futuro profesional de estos funcionarios no es lo más importante en estos momentos, pues ellos cargarán, por siempre, con la errada decisión que tomaron.