¿Zona industrial o industrial zona?
Hay adjetivos que indican relación entre el sustantivo al que modifican y entre el sustantivo del que se derivan: reunión ministerial, discurso papal, reforma constitucional, excavación arqueológica, casa real, etc.
Los adjetivos de estos ejemplos no denotan cualidades ni propiedades de los sustantivos a los que acompañan, sino que expresan, en un sentido amplio, relaciones. Así, no podemos decir que en un “discurso papal” papal exprese una cualidad de un discurso, sino que indica un tipo o clase de discurso: en este caso, el realizado por el Papa.
Los adjetivos relacionales se refieren a un conjunto de propiedades con las cuales el nombre modificado establece una relación semántica determinada. Estos adjetivos no expresan cualidad, sino situación, nacionalidad, materia, origen, clase, pertenencia, etc. Una de las características principales de estos adjetivos es que no suelen encontrarse en posiciones predicativas: la arquitectura es civil (forma incorrecta. Debería ser: la arquitectura civil).
Los adjetivos relacionales no aceptan adverbios de grado ni pueden formar parte de construcciones comparativas: el control tan parlamentario (forma correcta: el control parlamentario. Además, dichos adjetivos no tienen antónimos ni entran en correlaciones de polaridad (que forma parte de un sistema binario: caliente/frío, claro/oscuro, etc.). Podemos decir: el respeto personal, pero no el respeto impersonal.
A diferencia de los calificativos, los relacionales se posponen siempre; es decir, van después del sustantivo que lo acompaña. Resulta inapropiado decir: la industrial zona. Lo adecuado sería: la zona industrial. Lo mismo ocurre con “la ciudad universitaria” (forma correcta) frente a la “universitaria ciudad”. Los adjetivos relacionales están conformados por sufijos. Destacan: -al, -ar, -ario, -ano, -ico, -ivo, - ista, -esco, -il.
Mary Carmen Sánchez
Docente
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