Ante las denuncias públicas por dos casos de supuesto conflicto de intereses que involucran a los ministros Fernando Boyd Galindo (Salud) y José Luis Andrade (Obras Públicas), el Ejecutivo salió al paso de los cuestionamientos y respaldó las declaraciones dadas por ambos funcionarios, asegurando que no hará cambios por presiones externas en su gabinete.
"No voy a entregar la cabeza de nadie porque los editoriales así lo piden; quítense esa idea de la cabeza", advirtió el presidente José Raúl Mulino.
El mandatario se negó a emitir juicios de valor sobre el comportamiento de quienes ocupan dichas carteras, pues todos, incluyéndolo, antes de estar en el sector político, desempeñaron otros cargos; por tanto, confiará en las aclaraciones hechas por ambos.
"Ellos han hecho la explicación y yo me someto a ella", dijo.
Mulino dejó claro que no hará cambios en su equipo por conflictos de intereses inventados ni mandato de terceros porque eso no resuelve los problemas a futuro; las modificaciones las realizará cuando crea conveniente.
Tanto Boyd Galindo como Andrade han sido señalados, en las últimas semanas, por supuestamente favorecer, mediante contratos estatales, a empresas con las que mantuvieron vínculos laborales antes de ingresar al sector público.
El titular del Ministerio de Salud (Minsa), recientemente, rechazó mantener cualquier tipo de relación comercial o vínculo actual con la empresa de la cual fue socio fundador (Bio Materiales, S.A.) y participa activamente en licitaciones millonarias con la institución.
El ministro Andrade, por su parte, dijo que no declaró un posible conflicto de interés por desconocimiento de la norma.