El presidente de la República, José Raúl Mulino, intervino este lunes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde destacó la importancia de la seguridad marítima internacional y la cooperación multilateral como factor importante para preservar la paz en el mundo.
En su discurso, Mulino afirmó que Panamá “no es ni será refugio” para quienes violen el derecho internacional o amenacen la seguridad de los océanos, asegurando que detrás de cada bandera panameña en un barco hay un país que respalda la seguridad, el control y el cumplimiento transparente de las normativas vigentes.
El mandatario subrayó que el registro panameño de naves forma parte de un sistema institucionalizado y cuenta con la garantía del respaldo de un Estado que acompaña esa bandera.
Actualmente, el régimen de abanderamiento nacional está compuesto por 8,810 buques, lo que representa el 14% de la flota marítima mundial equivalente a unos 241 millones de toneladas de registro bruto.
Mulino reafirmó el firme compromiso Panamá en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, mediante sanciones efectivas, y disuasivas, el fortalecimiento institucional con un marco jurídico robusto y la inversión en mecanismos, tecnologías y equipos para reforzar la vigilancia, la trazabilidad y el control.
“Este esfuerzo, respaldado por la cooperación internacional y alineado con los más altos estándares, busca proteger la biodiversidad marina y garantizar el desarrollo sostenible”, afirmó.
El jefe del Ejecutivo indicó que Panamá ha incrementado sus capacidades de supervisión de la flota internacional y nacional trabajando en cercanía con sus socios internacionales. Además, el país recientemente aprobó su adhesión al acuerdo sobre subvenciones a la pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC) un paso que consideró firme hacia la eliminación y la lucha contra la pesca ilegal no declarada y no reglamentada.
Según Mulino, la misión de este Consejo no solo es la prevención de los delitos o las acciones concretas para disminuir las actividades de grupos criminales y terroristas, sino también es cuidar la paz entre las naciones.
“Es imperativo para la paz y la verdadera seguridad internacional preservar la neutralidad de estas rutas como espacios esenciales para el comercio mundial, la cooperación internacional y la estabilidad global”, agregó.