Los dirigentes del Movimiento 10 de Abril, Manolo Miranda e Ítalo Jiménez, quienes se oponen al Proyecto Hidroeléctrico Barro Blanco, acusaron este martes a la presidenta del Congreso Regional de la Comarca Ngäbe Buglé, Reicilia Mendoza, de haber recibido dinero de la empresa para permitir la continuidad de la obra.
La denuncia se originó en medio de fuertes discusiones, en las que la representante ngäbe afirmó que dentro del Movimiento 10 de Abril existen intereses políticos.
“Es un grupo muy reducido el que conforma este movimiento. Ellos han amenazado con cerrar las calles en las próximas semanas, algo en que estamos totalmente en desacuerdo“, indicó.
Dijo que dentro de este movimiento hay intereses políticos y personales.
“Aquí no se necesita cerrar calles, porque como autoridad, estamos en la obligación de educar a la población en cuanto al proyecto y los grandes beneficios que traerá en materia de educación, trabajo, salud y electrificación”, aseguró Mendoza.
El Movimiento 10 de Abril (M-10) en reiteradas ocasiones ha escenificado cierre de calles, sobre el puente del río Tabasará en Tolé, exigiendo la suspensión de la obra.
De acuerdo a su posición, no se ha cumplido con lo establecido por la ley en cuanto a los permisos.