Aguaceros y vientos de mediana intensidad se registraron en horas de la noche de ayer por espacio de dos horas en la provincia de Bocas del Toro, causando preocupación en algunos residentes producto del huracán Otto.
Por el momento, todo se mantiene en calma en la provincia, no llovía ni tampoco soplaba vientos, pero se sentía un clima frío.
Desde las seis de la mañana de este jueves, los capitanes de lanchas pequeñas, medianas y grandes pueden zarpar hacia diferentes puntos del área insular de la provincia de Bocas del Toro, así lo manifestó el gobernador de la provincia Ubaldo Vallejos.
Se notó además, que la empresa bananera que opera en Changuinola realizaba desde temprano la jornada de fumigación de la plantación, lo que indica que no esperan lluvias en el transcurso de las siguientes horas, pues de lo contrario no se arriesgarían a que la medicina que dispersan fuera lavada por el aguacero.
Adicionalmente los oleajes han bajado un poco de intensidad en las costas de la comarca Ngäbe-Buglé, específicamente en lugares como: Cusapín, río Caña, río Chiriquí, entre otros lugares.
Sebastián Castillo director provincial del Sinaproc, dijo que el río Sixaola límite natural con Costa Rica, presentaba a las 6:00 a.m. de hoy, una profundidad de 4.3 metros, por lo que no representa peligro para la población, pues este río, necesita llegar a 7.8 metros para desbordarse.
Sin embargo el monitoreo continuará, debido a que el río nace en la cordillera de Talamanca en el hermano país que aún es amenazado por los efectos del huracán OttO.
El Centro de Operación de Emergencia (COE) habilitado en el salón de reuniones de la policía en Changuinola, continúa activado, agregó Castillo.