Residentes de La Veranera en el distrito de Arraiján tienen cerca de 20 años de estar pidiendo que le construyan una calle, y ahora amenazan al Ministerio de Obras Públicas (MOP) con protestas y cierres a lo interno de la comunidad si no la hacen nueva.
Aseguran que están ‘comiendo lodo’ y sus niños al ir a la escuela se exponen a un accidente por la cantidad de tierra que llevan consigo en la zuela de sus zapatos. Estos al pasar por el puente que los comunica hacia el colegio están en peligro de caer a la quebrada que pasa por debajo. El puente ya refleja el deterioro en una de sus bases.
Ellos le solicitaron al alcalde Pedro Sánchez Moró y al director regional del MOP, Carlos Quintero, para exponerles la situación, sin embargo, ninguno de los dos se ha hecho presente.
Hildaura Ríos, residente en la Veranera, tildó de irresponsables a las autoridades, indicando que en otras ocasiones estaban todos los días buscando apoyo y ahora ni una mirada para atender los problemas enfrentan en la comunidad.