La fuerte lluvia caída ayer en la provincia de Colón también causó estragos en el distrito de Donoso, específicamente en la comunidad de Gobea.
Allí, el muro que protege el cementerio de la comunidad, por la acción del fuerte oleaje, colapsó, lo que puso en peligro los restos humanos enterrados. Al menos dos fueron arrastrados hacia el mar.
Familiares de los difuntos permanecían en el camposanto preocupados porque la acción de las olas arrastrase más restos óseos.
Algunos manifestaron que la extracción de arena en el sector ha influido en la socavación del cementerio, al que le han colocado pequeños gaviones para tratar de protegerlo del oleaje.
Mientras, los ríos del área estuvieron a punto de desbordarse, con el consecuente temor de los residentes de ver sus bienes arrastrados por la corriente de los afluentes.
Fuentes meteorológicas dijeron ayer que el mal tiempo seguirá hasta mañana.
