El proyecto para la construcción de un relleno sanitario para el distrito de Soná, que fue aprobado en consulta pública ciudadana y con el respaldo del Consejo Municipal, fue rechazado por la Secretaría de Descentralización, lo que agrava el problema sanitario en esta región.
Oriel Ruiz, alcalde de Soná, de Veraguas, manifestó que la primera prohibición fue la compra del terreno donde se construiría el nuevo relleno sanitario y, hasta el momento, se desconocen las razones por las cuales se les negó esta iniciativa, lo que causó un caos en la disposición final de los desechos.
El problema sanitario en Soná afecta a residentes de la comunidades cercanas al actual vertedero y a los cientos de usuarios que transitan por la carretera turística con destino hacia el sur del distrito donde se localizan las playas y los balnearios.
Ruiz calificó de lamentable que, a través de una resolución, se les negara a los sonaeños la oportunidad de mejorar un problema de salud y de brindarles mayor seguridad a los turistas que a diario transitan hacia las playas, puesto que en este momento la basura y el humo cubren parte de la carretera sureña.
Esto da mala imagen y es un riesgo para los conductores, sostuvo.
El alcalde dio a conocer que la noticia del rechazo a esta iniciativa les cayó como balde de agua fría, por lo que ahora se han visto en la necesidad de buscar paliativos para afrontar el problema con el manejo de los desechos sólidos que con el paso de los días se complica más.
Expresó que como medida paliativa se contrató a una empresa local que construirá un muro perimetral para definir los límites del vertedero y que las personas no arrojen las bolsas fuera del mismo. Además, con esto se controla la entrada y la salida de personas y vehículos.
Se está en espera de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) traslade una pala mecánica al sitio para hacer las fundaciones o zanjas adecuadas para evitar que la basura se esparza por todos los lados o llegue a la carretera como ocurre en este momento.
Ruiz anunció que la Cámara de representantes del distrito de Soná está en espera de que la Contraloría General de la República refrende una partida de más de 300 mil dólares para la compra de equipo pesado y maquinaria que se utilizará para obras y mantenimiento del vertedero a cielo abierto, que ya es un caos.
El alcalde expresó que de tardar la respuesta del MOP, la administración alcaldicia alquilará una pala mecánica para iniciar la remoción de la basura que llega hasta la carretera. De igual modo se está buscando la asesoría de expertos en el manejo de desechos sólidos para lograr una solución temporal del problema hasta que se consiga ejecutar un proyecto integral de saneamiento.
Además del riesgo que representa este vertedero para la salud, da una mala imagen para el área.
