Unidades del Servicio Nacional de Migración de Costa Rica retuvieron el viernes en horas de la tarde a 15 cubanos que estaban dentro del territorio del vecino país.
Igualmente, procedieron a retenerles los pasaportes y en horas de la noche decidieron dejarlos en libertad en el área neutra del área fronteriza de Paso Canoas para que retornaran a territorio panameño.
Los 15 cubanos, que forman parte de los 71 isleños que fueron abandonados a su suerte en Paso Canoas por las autoridades panameñas, habían cruzado a territorio tico próximo al puesto de control de Migración, pero fueron retenidos por los inspectores costarricenses.
Rigoberto Pittí, de Justicia y Paz de la Iglesia católica, confirmó ayer sábado que las autoridades del vecino país advirtieron a sus unidades de seguridad en Paso Canoas que no dejen entrar a los cubanos a territorio costarricense y el que sea aprendido debe ser devuelto a Panamá.
"Estamos preocupados por la suerte de los 71 cubanos que fueron trasladados desde Darién a Paso Canoas para que cruzaran por las trochas de manera ilegal porque no se sabe que va a ocurrir con ellos", manifestó Pittí.
Sostuvo que han sido amenazados por las autoridades panameñas con "aprehenderlos y deportarlos si son ubicados en territorio panameño".
Agregó que se realizó un informe de la situación actual de los 71 cubanos y se le envió al cardenal José Luis Lacunza, obispo de la diócesis de David, quien se encuentra en Roma.
El representante de Justicia y Paz expresó que el cardenal Lacunza ha reiterado el apoyo humanitario a los cubanos, quienes merecen que se les respeten los derechos humanos y reciban un trato justo.
Por su parte, los cubanos han señalado que están preocupados por el engaño del que fueron objeto cuando los trasladaron a Paso Canoas y se les había informado que supuestamente cruzarían hacia Costa Rica, pero la realidad fue otra muy diferente.
Añadieron que están dispuestos a solicitar que se les dé asilo político para que se puedan quedar en el país, sin que esto signifique una carga para el Estado, ya que todos son adultos y profesionales.
Otome Díaz Moreno, uno de los cubanos que fue trasladado a Paso Canoas, hizo un llamado al Gobierno panameño para que se les brinde una solución que no sea la deportación, ya que temen que en Cuba sean encarcelados.
"Queremos que el Gobierno panameño reconsidere la situación nuestra y que nos brinde una oportunidad, ya que ingresamos a territorio panameño hace más de tres meses, antes de que se levantaran las medidas contra los cubanos en Estados Unidos", indicó Moreno.
El cubano afirmó que en estos momentos atraviesan por una situación difícil y no cuentan con recursos económicos para cubrir sus necesidades y permanecer en Paso Canoas.
Adonis Arjona, cubano que se encuentra en Paso Canoas, negó que los cubanos que fueron trasladados desde el Darién sean pandilleros o delincuentes. Afirmó que ellos son trabajadores y fueron tratados como delincuentes, cuando los únicos que han actuado como banda y mafiosos son el Gobierno con los funcionarios que los fustigaron y amenazaron.
Los cubanos permanecen en pensiones en la frontera entre Panamá y Costa Rica esperando que ellos puedan recibir una respuesta de las autoridades panameñas. Otro cubano, Otome Díaz Moreno, dijo que las autoridades panameñas les entregaron los pasaportes sin ser sellados y desde la noche del jueves permanecen en Paso Canoas de manera ilegal y sin respuesta.
