El fuerte oleaje que se registró en las playas de Santa Clara y Farallón, de Antón, la mañana de ayer ocasionó afectación en algunas viviendas, comercios turísticos y hasta el cierre de dos escuelas por razones de seguridad, ya que el área quedó inundada.
En Santa Clara, las fuertes olas se llevaron ranchos de penca, mientras que la barra de un restaurante que es de madera también fue arrastrada por las fuertes olas, y la escuela se mantuvo cerrada, pues era imposible llegar por la inundación.
Edith Castillo, directora de la escuela de Santa Clara, dijo que con un grupo de padres de familia comunicó a los demás que no enviaran a sus hijos al plantel.
En Farallón de Antón también hubo afectación por las fuertes olas en una vivienda y en la escuela para niños de preescolar, los que tampoco recibieron sus clases porque era peligroso por la fuerza de las olas que pegaban contra el muro.
No hubo víctimas o heridos, pero sí mucha precaución de pescadores, bañistas y visitantes, expresó Adrián de Gracia, jefe del Sinaproc de Coclé.
