Las honras fúnebres de los dos trabajadores víctimas de la explosión de una de las calderas en la empresa Extractora del Barú S.A. (Ebasa) se realizaron ayer en el distrito de Barú, de donde eran oriundos.
La mañana de ayer sábado, los cuerpos de Jesús Tello y Jerónimo Castillo fueron llevados a la iglesia católica del corregimiento de Puerto Armuelles, donde se realizó la misa.
Una vez finalizada la misa, familiares, amigos y conocidos despidieron a los dos jóvenes en el cementerio municipal de Puerto Armuelles, con un dolor profundo por la tragedia.
Tello, quien dejó dos menores en la orfandad, presentaba un discapacidad en el brazo derecho, a causa de un accidente laboral en la misma empresa cuando estaba asignado al área donde se procesa la fruta para la extracción de aceite.
Mientras, Castillo estaba próximo a convertirse en padre por primera vez.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Social en Chiriquí prosigue con las investigaciones del hecho y ha solicitado la intervención del Ministerio Público y los bomberos.
