Manuel Castillo, de 18 años, sobrino del obrero Virgilio Castillo, quien fue una de las víctimas del enfrentamiento del 8 de julio del 2010 en Changuinola, Bocas del Toro, dijo que la ayuda que ha dado el Gobierno “ha sido muy tibia”.
“Ellos, además de la vivienda que le dieron a mi tía, le ofrecieron ayuda monetaria”, comentó.
Castillo reconoce que el Gobierno les entregó bolsas de comida y útiles escolares, pero el aporte más que todo se volvió político.
El joven Castillo, quien estuvo al lado de su tío cuando cayó abaleado durante los enfrentamientos ocurridos en la Finca 12 de Changuinola, tiene esperanzas de que las cosas cambien.
La viuda del obrero Antonio Smith, Catalina Guerra, por su parte, reconoce que le entregaron una vivienda en Finca 30, pero le dijeron que esperara una indemnización, aspecto que aguarda con esperanza.
Por su lado, Jorge Quintero, quien resultó afectado en el ojo y pie izquierdo, se queja de no haber recibido nada. “Se han vuelto puro engaños”, enfatizó.
Rafael Chavarría, dirigente del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados, indicó que a un año de la represión de las protestas en Bocas del Toro el Gobierno no ha cumplido en su totalidad los acuerdos.
Chavarría manifestó que deben pensionar a los afectados por la represión policial, a la vez que se quejó de que los que ya fueron pensionados reciben pensiones mínimas.
Para hoy se tiene programada una gran marcha negra como recuerdo a las víctimas y heridos registrados durante los enfrentamientos del año pasado.
La actividad, que contará con el apoyo de miembros de la sociedad civil, será en recuerdo de la acción que tomaron unidades antimotines que reprimieron con balas y gases lacrimógenos a miles de bocatoreños de distintas edades que cerraron las calles de la ciudad de Changuinola, en protesta por la aprobación de la Ley 30, también conocida como “Ley Chorizo”.
Durante el 8 de julio del 2010 se produjo el enfrentamiento entre un grupo de obreros de las bananeras y los agentes antimotines de la Policía Nacional, iniciándose en las finca 12 y 66.
De acuerdo con la Unión de Abogados Indígenas de Panamá, los disturbios en Bocas del Toro dejaron 716 heridos y 4 muertos, incluyendo dos personas totalmente ciegas y 38 que requirieron cirugía.
El Gobierno, por su parte, dijo que fueron dos muertos y más de un centenar de heridos, incluyendo 74 afectados de la vista.
En los enfrentamientos, 56 policías resultaron heridos de golpes en la cabeza, uno herido de arma de fuego y cuatro retenidos.
Genaro Bennet, secretario del Sindicato de Trabajadores Industriales Bananeros y Afines (Sitraibana), dijo que hoy en la mañana los obreros se concentrarán frente a la Terminal de Buses y Taxis de Changuinola, donde participarán líderes, familiares de las víctimas e invitados especiales.