Felícita Odreman, de 70 años, perdió la vida, tras padecer por más de 10 años insuficiencia renal aguda por ingerir el jarabe envenenado con dietilenglicol.
Es la cuarta víctima por esta enfermedad en este año en la provincia de Coclé, y ayer miércoles se realizaron las honras fúnebres y la misa en la capilla de Chigoré en Penonomé, en medio del dolor y la impotencia de sus familiares y amigos que exigen justicia y que el Gobierno dé soluciones concretas.
Ángel Pino, vicepresidente de los pacientes afectados en Coclé, dijo que lamentablemente hay más de 500 afectados por esta terrible enfermedad en esta provincia y el Gobierno no resuelve y no les da soluciones, además, reciben maltratos en los centros de salud o agencias del Seguro Social, donde van a solicitar atención y les dicen que el carné no es válido.
Pino señaló que siguen en la lucha, pero que no les dan el respeto que merecen y que el Gobierno debe dar respuesta por los medicamentos, que lamentablemente no hay en los centros del Estado.
