El crecimiento turístico, la alta tasa de empleo y el gran desarrollo habitacional de los municipios de la provincia de Coclé puede afectarse por el eterno problema de la basura, que afecta tanto a residentes como a turistas.
El traslado de este vertedero de basura, que afecta los hoteles y residencias de playa, ha enfrentado por años a las autoridades del distrito de Antón.
El vertedero, que está ubicado en Río Hato, colapsó; por lo que se trabaja en la instalación de un relleno sanitario o planta de reciclaje en el sector de El Jobo de el distrito de Antón.
Aunque son pocos los que pagan por la recolección de la basura, el turismo y la construcción contribuyen al desarrollo de ese distrito.
Penonomé, Aguadulce y Antón son los tres municipios con mayor respaldo presupuestario en Coclé, pues el auge por el desarrollo turístico de estas zonas ha generado muchos ingresos, específicamente en el ramo de las construcciones, que los han convertido en pioneros en la región coclesana, al punto de que sus presupuestos anuales superan el millón de dólares.
Necesidad.
Esta situación no es igual para los municipios de Natá, Olá y La Pintada, los más pobres de la región coclesana. Estas comunas son subsidiadas por el Estado, que mensualmente destina un presupuesto para su mantenimiento y funcionamiento.
En este importante sector del país, la industria, las empresas cañeras y la construcción han permitido inyectarlo económicamente; sin embargo, en la actualidad, atraviesa por una dura situación, debido a la medida de eliminar las vallas publicitarias, con lo que se espera un bajón drástico en los ingresos recaudados.
En Penonomé, capital de la provincia coclesana, su presupuesto anual alcanza el millón 300 mil dólares, pero se trabaja con el presupuesto del 2009, porque no fue aprobado a tiempo.
Dirigentes políticos y comunales achacan esa descoordinación a los eternos problemas entre los ediles y la Alcaldía.
Para Noriel Guevara, tesorero de Penonomé, este municipio va creciendo a pasos agigantados, y con la nueva política de cobro de impuestos por recolección de la basura, se ejecutará sin ningún problema.
Agregó que, aunque el próximo año se prevé una merma por el no cobro de las vallas publicitarias, las entradas en Penonomé siguen siendo buenas.
“Penonomé se ha convertido en una ciudad que crece a pasos agigantados, pero lo admirable es que aún conserva sus tradiciones, su historia, que apasiona a lugareños y visitantes”, dijo.
“Todo esto se logra con trabajo y el cobro de impuestos que ayudan a mantener un municipio sólido”, agregó Guevara.
En Antón, por su parte, el presupuesto también supera el millón de dólares, debido, primordialmente, a construcciones de hoteles de playa y grandes residencias en Río Hato y El valle.