Según los familiares de este privado, Cervantes junto a otros dos privados fueron condenados injustamente por haber comprado unos celulares que habían sido hurtados en una residencia.
Por ello, piden que se reabra el expendiente porque presumen que este fue amañado por fiscales del Ministerio Público en Las Tablas.
En este caso fueron condenado tres personas, una de ellas está prófuga de la cárcel y los otros se encuentran privados en el cuartel de Las Tablas, provincia de Los Santos.
