El Ministerio de Educación (Meduca) comunicó ayer que en la región educativa de Chiriquí las clases se reanudarán con normalidad a partir del lunes 9 de octubre, considerando que en la provincia, han cesado las afectaciones causadas por las fuertes lluvias, registradas en días pasados.
No obstante, en la Regional Comarcal Ngäbe-Buglé, las clases se mantendrán suspendidas hasta el miércoles 11 de octubre, ya que muchos centros educativos de esta región del país, se han visto significativamente afectados por fuertes ráfagas de viento, provocando voladuras de techos, caídas de árboles y otras consecuencias por las inclemencias del tiempo, indicó el Meduca.
La entidad agregó que conjuntamente con el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) se continuarán realizando monitoreos tanto en Chiriquí como en la comarca Ngäbe Buglé, para tomar las decisiones adecuadas en lo relacionado a garantizar la seguridad de los estudiantes, docentes y administrativos, a quienes les solicitó precaución. El Meduca hace la observación a los docentes de la comarca Ngäbe Buglé que deben estar ubicados en sus respectivos centros educativos el jueves 12 de octubre.
Condición climática
Las clases en este distrito de Barú, Renacimiento, Tierras Altas y la comarca Ngäbe- Buglé fueron suspendidas el pasado jueves, debido a las situaciones registradas en estos puntos con la crecida de ríos e inundaciones en viviendas y planteles.
En el resto de la provincia las clases se desarrollaron con normalidad, solo se pidió a la población estudiantil, tomar medidas de precaución debido a las lluvias que no han cesado, muchos estudiantes se armaron de sus paraguas para llegar a los planteles educativos.
En la vía que conduce al sector de Tierras Altas se registraron caída de algunos árboles por lo que se tuvo que proceder a realizar los cortes para que la vía quedé totalmente despejada.
En el área de Hato Chami, en la comarca Ngäbe-Buglé, se registran unos tres derrumbes de tierra que mantuvieron la vía obstaculizada producto que en el lugar las lluvias fueron contínuas.
En la comunidad de La Esperanza en el distrito de Barú, el desbordamiento del río Chiriquí Viejo, ocasiono que más de 20, familias abandonaran sus residencias ya que el agua se introducía a gran velocidad.
Ancianos y niños fueron ayudados a salir de sus hogares por unidades del Servicio Nacional de Fronteras y la Policía Nacional, mientras la población en el sector no quería abandonar sus animales y se aferraban a salvar algunos cerdos .
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Autor
Redacción PA
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